UN DATO llamativo de la temporada 2006-2007 es la buena salud de los informativos, con medias que por la parte alta están entre el 22,3% de Matías Prats en el nocturno Noticias (Antena 3) y el 22% de Ana Blanco al mediodía en Telediario 1, superado en Galicia por el 25% de Begoña Fontenla y Afonso Hermida en Telexornal (TVG), con flecos que rondan el 30% en el previo Galicia Noticias, de Irene Lamas y Raúl Quian. Tomando como referencia a Prats, con sus 3.108.000 espectadores, o a Fontenla y Hermida, con sus 200.000, sacaremos una conclusión de urgencia y sin entrar en matices, que los hay. Siguen al primero más espectadores que a House (Cuatro) o Los Simpson (Antena 3), y a los segundos tanto como en un buen prime time nocturno de la cadena. Conclusión: la información interesa y es ahí donde se libra una seria batalla por el futuro de la televisión. En pleno auge de las nuevas tecnologías audiovisuales, con Internet y la radio como primer recurso para la inmediatez, con los móviles como receptores de noticias, con la TDT en pleno desarrollo, resultará que el consumidor opta por lo práctico y lo cómodo: pone la tele para ver los informativos. Las generalistas saben que tienen sus joyas de la corona en esta área, y estudian alternativas como la llamada televisión a la carta: pincharán en su monitor, televisor o móvil y recibirán paquetes con todo lo del día. Resultará que, después de tanta teoría catastrofista, tanta fantaficción y tanta especulación sobre el futuro de los medios, el espectador regresa a algo tan simple como estar (bien) informado.