Reportaje El Consulado británico en Vigo ha solicitado poder saludar a la banda de Sheffield, que hoy actúa en el auditorio de Castrelos con el aforo casi completo
18 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.¿Quién dijo que el rock & roll estaba indisolublemente unido a las juergas disipadas en las que no podía faltar el alcohol, el tabaco, el sexo y otras drogas? Los viejos roqueros siguen esa máxima -Keith Richards, religiosamente-, pero las nuevas estrellas pasan. O eso parece si nos dejamos convencer por lo que piden durante sus actuaciones. Normalmente, las solicitudes de este tipo provocan grandes quebraderos de cabeza a los promotores de espectáculos. No es el caso de los que se ocupan de que los Arctic Monkeys estén a gusto. Los jóvenes músicos que arrasan en todo el planeta sólo quieren comida sana: ensaladas, frutas y cereales. Piden chicles, gominolas y sidra ¡inglesa! Pero también les gusta probar productos autóctonos allá donde van, así que podrán catar tortillas, empanadas y pescados gallegos, que se cocinarán in situ en Castrelos para un equipo de treinta personas. El grupo, que actuó anoche en el Coliseo de Lisboa, con un aforo para 4.000 personas, se encontrará hoy con un auditorio en el que cabe el mismo número de personas en la zona de pago, pero que multiplica por cuatro su capacidad en el anfiteatro de entrada libre y gratuita. Los Arctic Monkeys viajan en un autobús superequipado donde pasarán la noche, y dependiendo de las necesidades de la gira, se irán a un hotel tras tocar en Vigo o al catre con ruedas. El grupo inglés empieza a parecerse a The Beatles. La cónsul honoraria de Gran Bretaña en Vigo, Lucy Watson, tiene previsto saludar hoy a los miembros del grupo. Watson ha dicho que quiere darles la bienvenida a la ciudad, y aprovechar la oportunidad de saludar a sus «célebres» compatriotas. La música empezará a sonar en el Auditorio de Castrelos a partir de las 22.30 horas con Mendetz, cuarteto barcelonés que hace disco-punk-new-wave bailable. Los ingleses saldrán cerca de la medianoche. El precio de las entradas es de 12 euros en venta anticipada y 15 en la taquilla de Castrelos.