El Ministerio de Cultura confirma una nueva subvención de 200.000 euros al monumento La propuesta técnica incluye la eliminación de terrazas interiores de la edificación
23 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?l plan director que reclama desde hace años la plataforma de defensa del castillo de los Sarmiento de Ribadavia tendrá que seguir esperando, aunque se siguen confirmando importantes ayudas para la restauración del emblemático monumento, como sucede desde el año 2000. Desde hace siete años, con financiación tanto del Ministerio como de la Consellería de Cultura, se han ido realizando en la edificación trabajos periódicos de consolidación y puesta en valor. El último de ellos, el pasado año, sirvió para ensalzar la necrópolis, enmarcándola con la construcción de una pavimentación de madera, que además facilita el recorrido y la visibilidad de los visitantes al castillo. Se afrontaron además actuaciones de saneamiento en las diversas murallas y trabajos puntuales en la chimenea y portada interior. Ahora el Ministerio de Cultura confirma la concesión de una nueva subvención de 200.000 euros para dar continuidad a la restauración del castillo, y el Concello de Ribadavia trabaja ya en el proyecto técnico al que se destinarán estos fondos, mientras esperan la confirmación de la Xunta de Galicia de otros 157.000 euros para la rehabilitación del emblemático monumento, cantidad que se invirtió también el pasado 2006 por parte de la consellería. La nueva subvención del Gobierno central se destinará en esta ocasión a la recuperación de construcciones adyacentes en la rúa Tomás de Lemos, así como a la eliminación de los rellenos de terrazas interiores del monumento, ya que los estudios hechos hasta ahora así lo recomiendan. De ellos se desprende la urgente necesidad de eliminar los rellenos realizados en etapas contemporáneas, ya que según los técnicos desvirtúan toda la imagen del castillo y ponen en peligro su integridad estructural, tal y como ocurrió hace dos años cuando un temporal propició el derrumbe de parte de la muralla de la fachada principal. El control arqueológico que se realiza de la evolución de estos trabajos presta además una especial atención a la elección de los materiales con el objetivo de crear un diálogo que evite la confrontación y la competición con la piedra de la muralla, que conserva tres de sus cinco puertas iniciales.