Los Ronaldos no han cambiado. Guitarras, vatios y sudor siguen siendo las credenciales de esta veterana banda sobre el escenario. «Buenas noches ¡Somos los Ronaldos!». Con su saludo más característico Coque Malla dio por comenzado el concierto que la formación madrileña ofreció en la sala Capitol de Santiago ante unas 300 personas. Ya volverán fue el tema de inicio de una sesión que duró casi dos horas y que sirvió de previo para el rocanrolero y habitual «Bienvenidos al concierto, un, dos, tres, ya...». Malla salió con chaqueta pero pronto retomó su habitual chaleco y la chulería que lo hace seguir siendo un ídolo ante jovencitas que ya han crecido y peinan mechas. Todos bailaron y cantaron las canciones de siempre así como las del nuevo trabajo 4 Canciones. De este EP, No puedo vivir sin ti y El león fueron los singles mas cantados, una muestra de la rápida actualización de los fans. Otros temas menos comunes como Que te vaya bien o Sabor salado acompañaron a los himnos oficiales Adiós papá o Por las noches. Y aunque siga pesando en los colectivos feministas, Hasta que digas sí («tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte», dice la letra) continúa siendo la favorita para el público de ambos sexos. Los Ronaldos incluyeron en el repertorio una versión de La bola de cristal, canción del grupo gallego La Marabunta. El retorno de diferentes grupos ya retirados o disueltos huele en ocasiones a chamusquina comercial. Facturas y familias no siempre son compatibles con la creatividad musical. Seguro que al público que ayer revivió algunos de sus himnos adolescentes no le interesan hoy los motivos que han provocado este regreso, pero sí el concierto que realizaron. Si esta gira es parte de algo a desarrollar, bienvenido sea. Los Ronaldos disfrutaron en el palco y el público también. Todos contentos. Los Ronaldos.