COMENTABA días atrás que según las estadísticas, hay 12 millones de cerebros que pasan olímpicamente del receptor. A tal punto de abducción llegó el monstruo, que bien podrían ser calificados de valientes alienígenas. O lo contrario. La Federación de Gremios de Editores de España en su Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros del tercer trimestre del 2006, anotaba que el índice de no lectores alcanza el 46,5%. Considerando que sobre 32,3 millones miran la tele al día, sale que esos 20 y pico millones de no lectores, están en el pelotón de claudicados catódicos. Ahora bien, el mismo barómetro afirma que el índice de lectura es del 53%, con lo cual muchos compatibilizan ambos medios. Por lo mismo, habrá gente que optará por las letras como evasión única frente a la pequeña pantalla. Son interpretaciones a modo de travesura, pero ¿a que a¿ congoja? A la vista de estas cifras, no sorprende que las privadas pasen con holgura sideral de la cultura. Ahora bien, el 38,1% de 14 y más años son lectores frecuentes. El dato profundiza en la idea de una progresiva huida de los jóvenes de la tele convencional. Seguramente exageremos, pero conviene no despreciar nunca la tendencia. Para finalizar, téngase en cuenta Libro aberto, el espacio que TVG dedica a los libros la noche del miércoles. Su audiencia media supera los 25.000 espectadores, con picos de 40.000 ¿Masocas quizá? No, son interesados por la literatura. Conviene anotarlo.