Críticas teatrales

Camilo Franco | Antón de Santiago

TELEVISIÓN

30 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

«RICARDO III» | Shakespeare & Stones Hai que ver a teima que teñen algúns directores con vestir a Shakespeare. Son como deseñadores de moda dos oitenta. Revestir a sir William é puro animo de intervención onde todo está dito de antemán. O Teatro Lliure reviste aos personaxes de Ricardo III como figuras do medio oeste norteamericano o que, visto que falan igual de monarquías e batallas, non é outra cousa que retórica visual. Non lle acae ben de todo e a obra está muy decidida a non frivolizar con Shakespeare, pero a vulgarizar todo o posible a imaxe dos seus personaxes. O Lliure acerta na asociación entre o Ricardo III e Simpathy for the devil dos Stones por máis que esa decisión de incorporar o drama ao musical setenteiro sigue distanciando ao espectador e confundido en algo o barullo coa acción. Pero en Shakespeare o que sobra é acción, da boa e da mala, e a montaxe ten bo coidado de non deixar de contar a historia dun personaxe que fixo da natureza do seu xogo unha arte de maldade. Contra o final, os efectos retóricos van deixando paso á narración desa crueldade de cerca e de estado, a montaxe esquece un algo tanta manía por epatar, e a historia está contada con ambición e cunha dimensión dramática que está oculta baixo as gafas de sol dos personaxes no resto da obra. Teatre Lliure. «Ricardo III». Dirección Àlex Rigola. Festival de teatro clásico de Lugo. «LA ÓPERA DE TRES CENTAVOS» | Mendigar con arte En esta oleada de teatro musical que nos invade, llamémosle comedia musical, cabaret, café cantante, que de algún modo refresca la memoria parecía lógico recuperar la obra definitiva del género: Die Dreigoschenoper o La ópera de tres centavos , escrita en Berlín en l928 por Bertolt Brecht y Kurt Weill. Brecht quiso crear un teatro de la no realidad, llamado teatro épico o de la alienación, que trata de concienciar al espectador antes que entre en compasión con la obra, para lo cual utiliza elementos de distanciamiento, que van desde la incorporación del personaje por parte del actor, con delineaciones externas y rayanas en lo farsesco y, de un modo muy consciente, la música. Kurt Weill creó sus primeras óperas siendo aún un joven veinteañero.. ¿Es Die Drei ¿ una ópera? Desde luego, tiene influencias del singspiel , del cabaret y de la propia ópera como género lírico. De cualquier modo, Die Drei ¿ es la actualización de The Beggar's Opera , o sea, La ópera del mendigo , tema surgido en l728 de un cuadro del precursor de la pintura secuencial G. Hoggarth, con libreto de John Gay y música de J. Ch. Pepusch, con una brechtiana carga crítica subsecuente a los efectos de la revolución industrial y la profunda división social entre unos pocos ricos muy ricos (que el dramaturgo propone como los delincuentes) y una legión de pobres en el miserable grado de mendigos, que son los buenos. El personaje principal parece Mackie el Navajas, pero permítaseme resaltar a su contrapunto Jonathan Peachum, poeta del miserabilismo, explotador de pedigüeños, a los que convierte en artistas de la mendicidad con teatralidad revestida, en virtud de la miseria transferida: presenta tus propias miserias como si fueran las de otro». La recuperación de esta obra corre a cargo del sevillano Atalaya Teatro, que, en difícil tarea, configura un digno espectáculo, en el que sobresalen Arenal y Casal y todo el elenco, incluidos los músicos. Destacar el trabajo asesor de Esperanza Abad en el aspecto vocal. Teatro Atalaya. «La ópera de tres centavos». Rosalía de Castro, A Coruña.