Las cadenas no arriesgan y recurren a formatos similares

La Voz M. R. | MADRID

TELEVISIÓN

P. C.

Los expertos critican el conservadurismo de los programadores «No se dan cambios porque, cuando hay nuevas apuestas, éstas no funcionan», dice un analista

26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La competencia entre cadenas ha provocado un efecto de mimetismo. Ante la fragmentación de las audiencias, debido a la entrada de los dos nuevos operadores que concurren cada vez más en la tarta publicitaria, «los programadores se vuelven conservadores y evitan correr riesgos», apuntan los expertos. La guerra de los polígrafos entre Antena 3 y Telecinco sólo es la punta del iceberg. Yo soy Bea, la exitosa serie de Telecinco, es una de las variadas versiones que se han realizado sobre la original telenovela colombiana Yo soy Betty, la fea, que triunfó hace años en Antena 3. Ahora Cuatro ha comprado su adaptación estadounidense. Esta nueva privada, que está definiendo su propio estilo, tuvo un acierto con el espacio de telerrealidad Supernanny. Cuatro usa ahora la misma mecánica en Soy lo que como, en el que una nutricionista enseña a comer de forma saludable; y también lo hará en S.O.S adolescentes, en el que otra psicóloga hará las mismas funciones pero con jóvenes. Cuatro ha sido el motor para dar una vuelta de tuerca a las series médicas. Compró House, que pronto se convirtió en un hito televisivo y estrenó Anatomía de Grey. Ninguno de los dos títulos se codeó con la audiencia acumulada por la veterana Hospital Central, que triunfa en Telecinco. Pero, dentro del efecto mimético, la cadena de Mediaset estrenó otro título de la saga de galenos, MIR. La repetición se aprecia especialmente en la tarde, con la abundancia de magacines rosa, mayoritariamente protagonizados por los llamados friquis, más que por famosos arropados por una profesión. Tendencia mundial Esta tendencia de la televisión a repetirse y dar vueltas sobre sí misma no es sólo un fenómeno español. Se nota en los festivales internacionales la ausencia de riesgos por parte de productoras y cadenas en un mercado cada vez más fragmentado. «En esta situación de una cierta incertidumbre, las cadenas se vuelven cada vez más conservadoras», expone Eduardo García Matilla, presidente de la empresa de análisis Corporación Multimedia, y explotan los programas que les funcionan, al entender que son un valor seguro. En este panorama, Antena 3 ha recurrido al refrito de Manos a la obra (Manolo y Benito Corporeision) y a Sorpresa, sorpresa. «El gran problema es que no hay sustituciones claras, porque cuando se estrenan nuevas apuestas no funcionan», prosigue este analista. Las productoras acusan a las cadenas de conservadurismo, y éstas, a la industria de no ofrecer ideas realmente novedosas. La solución, según García Matilla, pasa por innovar, aunque no siempre se dé con el producto que capte a la audiencia. «Hay que arriesgar, y si intentas diez y te sale uno ya es un éxito para una cadena», insiste García Matilla. Como ejemplo del camino a seguir se destaca Camera café, que ha supuesto una originalidad en el terreno de la ficción.