«A veces la tele me indigna, pero la cura es simple: apagarla»

Mercedes Rodríguez MADRID

TELEVISIÓN

Homenajeado hace poco con motivo de los 50 años de TVE, el creador de « 1,2,3.. .» sigue en activo. Ha coordinado para Telecinco el ciclo de cine «Películas para no dormir»

21 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Chicho Ibáñez Serrador ha recibido un homenaje en la celebración de los 50 años de TVE, medio de cuya historia es parte importante. A sus 72 años, el que fue rey Midas de la televisión conserva en forma su capacidad creativa. Telecinco emite uno de sus últimos trabajos, Películas para no dormir , ciclo de cine que ha coordinado y para el que ha dirigido La culpa . Él, que tanto miedo provocó en el espectador, reconoce sentirlo ahora ante un resbalón en su salud que le ha llevado a estar en una silla de ruedas, un trasto que quiere abandonar lo antes posible. -Es toda una vida, pero yo no me he dedicado exclusivamente a hacer televisión, porque también he trabajado en teatro o cine. Por eso no puedo decir que he dedicado mi vida a la televisión ¿Cómo recuerdo esa época? Con cariño y mucha nostalgia. -Pero sí ha dedicado buena parte de su carrera al medio y siempre se le recuerda vinculado a la televisión. -Porque es lo más popular. Ante todo soy un contador de historias. Yo lo compararía con el pescador que coloca el anzuelo y saca del agua un pez. Lo coge, lo mira y se pregunta qué va a hacer con él. Puede servir para la base de un arroz o para comérselo frito. Es decir, me pregunto esta idea adónde irá, si servirá para un capítulo de televisión, una obra de teatro o una película. Después se deriva esa idea al sitio más idóneo. Pero siempre tengo un sello a la hora de construir el argumento: empiezo al revés, por el final; y de ahí voy hacia delante. -En sus historias siempre hay un elemento de intriga y, sobre todo, de miedo. ¿Por qué? -Porque el miedo es un principio morboso que tenemos casi todos. Nos place sentir miedo desde un patio de butacas o viendo la televisión o leyendo un libro. Nos sentimos a salvo, y el miedo se convierte en una forma de entretenimiento. -¿Cómo ve la televisión de hoy? -Si la veo como espectador, no me parece mal porque me entretiene, aun lo que está mal hecho, porque lo analizo. A veces la tele me indigna, pero la cura es tan simple como apagarla. Me gusta la ingeniosidad de los diálogos de las series cómicas como Aquí no hay quien viva o Los Serrano . No están escritas como lo haría Muñoz Seca, pero tienen rasgos muy meritorios. -Acaban de estrenar en Telecinco «Películas para no dormir», serie coordinada por usted. ¿No le ocurrirá lo mismo que a otras que se retiran por falta de audiencia? -No creo que caiga de un plumazo, porque sólo son seis capítulos que se pasan en seguida. Como profesional de la televisión me parecería estúpido que la retirasen porque se armaría más jaleo negativo si se suspendiese que emitir seis episodios. No merece la pena. -¿Es un hombre melancólico? - Por supuesto, melancólico y romántico. -¿Volverá a la actividad profesional? -No sé cuál será el futuro, pero me verán activo.