La ministra tiene sed de micrófono

La Voz

TELEVISIÓN

29 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LA MINISTRA de Cultura, Carmen Calvo, se levantó el pasado viernes con sed de micrófono. Se subió al coche oficial y, en el trayecto, se propuso que ella, y no el fraude de los sellos, abriría ese día los informativos de televisión de las tres. Sólo así me explico su desliz, al anunciar a los periodistas que cubrían su visita y la de la Reina a la Feria del Libro de Madrid que la cantante Rocío Jurado «acababa de tener un infarto cerebral». La que armó. Horas de locura para los equipos de informativos y programas del corazón, que alteraron sus contenidos y se encontraron con el desmentido rotundo de un sorprendido hermano de la cantante. A la ministra se la veía venir. Si vieron la noticia, se habrán fijado en que, mientras la Reina contaba en un stand qué edades tenían sus nietos -un momento divertido que aprovecharon los cámaras, pues Doña Sofía no recordaba exactamente las edades de cada uno de los niños-, Carmen Calvo insistía en llamar la atención agitando con sus manos una camiseta. Doña Sofía seguía hablando, sin atender a la titular de Cultura. ¿Debe una dirigente política hacer público el estado de salud de una cantante? Está claro que no. Con más razón si su información es errónea y si los familiares de la enferma no han hablado aún. El PSOE elaboró hace meses un vídeo en el que enseñaba a sus cargos a comportarse ante la cámara. ¿Recuerdan? Se decía por ejemplo que hay que utilizar siempre camisa blanca y que el nudo de la corbata debe estar bien puesto. Hágase otro vídeo con un capítulo más: Cómo, simplemente, inaugurar una feria del libro, hablar si acaso de libros¿ y evitar un bochorno innecesario en los informativos de las tres de la tarde.