Dentro de un año podrá ser visitado un yacimiento funerario de la época romana localizado al hacer la excavación para un edificio junto a la capilla de San Roque
22 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, y el alcalde de Lugo, Xosé López Orozco, firmaron ayer en el Ayuntamiento lucense el convenio que permitirá rematar el Museo de San Roque, que albergará los restos romanos hallados detrás de la capilla del mismo nombre con motivo de la excavación realizada para levantar un edificio. La fase pendiente incluye el proyecto de musealización y su ejecución, que tendrán un coste de 197.855 euros, según el acuerdo suscrito ayer, que será ratificado el jueves en el Consello de la Xunta. El gobierno municipal se compromete a poner a disposición del autonómico las instalaciones y a conceder los permisos necesarios para las obras. La aportación de Cultura se dividirá en dos anualidades, 120.000 euros correspondiendo al presente ejercicio y los 77.855 restantes serán invertidos el próximo año. Si se cumplen las previsiones, el Museo de San Roque se podrá abrir al público durante la próxima primavera, 13 años después de su inicio. Los restos, de la época romana, corresponden a un yacimiento funerario de gran interés. Incluyen dos tumbas de una necrópolis de incineración e inhumación, una piscina ritual y un horno de cerámica de la etapa tardorromana. La firma del convenio tuvo lugar ayer en la casa consistorial entre Ánxela Bugallo y Xosé López Orozco, con la presencia del director xeral de Patrimonio, Felipe Arias, de concejales de los tres grupos que integran la corporación y de arqueólogos y técnicos relacionados con el museo. Posteriormente, se trasladaron hasta el lugar para inspeccionar las instalaciones y los restos arqueológicos que podrán ser vistos por el público dentro de un año. Problemas A pesar de que las instalaciones ocupan una superficie no muy grande, los problemas que le afectaron casi desde el principio hicieron demorar las obras, que se prolongaron durante un período de ocho años, desde 1994 hasta el 2002, año en el que se dieron por finalizadas. Pero los problemas no acabaron con la construcción del inmueble, ya que los cuatro años transcurridos desde entonces tampoco fueron suficientes para musealizar y poner en valor los restos arqueológicos. Con motivo de la finalización del inmueble, los entonces responsables de Cultura ya habían anunciado que la consellería estaba trabajando en la fase arqueológica. El principal problema que surgió para la construcción del museo fue la falta de adecuación del diseño al Plan General de Ordenación Urbana de Lugo. Poco después de comenzar, las obras fueron paralizadas y Xunta y Concello no se pusieron de acuerdo, a pesar de estar gobernadas ambas instituciones por el mismo partido. Tras varios años de paralización, durante el mandato del gobierno bipartito en Lugo se reanudaron los trabajos en el inmueble, que quedaron rematados durante el 2002. El Museo de San Roque será el siguiente que se abra en la ciudad tras la Casa dos Mosaicos, inaugurada el pasado mes de diciembre. Junto con el futuro Centro da Romanización integrará la red de museos arqueológicos que funcionarán en Lugo.