INTERFERENCIAS | O |

30 oct 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

NO ES complicado imaginar a los guionistas de Salsa rosa (Telecinco) rompiéndose la cabeza para dotar de frescor al detritus de su cloaca¿ Lamentable, pero es así. La tomaron con Parada y Sebastián, dos ejemplares bien ajustados al término friki en lo más generoso de la expresión. Sebastián llama tacaño a Parada cuando lo contrataba para tocar el piano en Cine de barrio (La Primera). Parada responde que lo zurzan. Los de Santi Acosta invitan al primero y larga que no veas, tanto que obligan a Parada a reconocer que efectivamente, lo despidió. Sebastián quería escuchar eso. Como era previsible, los depredadores catódicos encontraron carnaza y otra vez el pianista en el plató, ahora acompañado de Marujita Díaz, haciendo de buena amiga de ambos pleiteantes. Hay que armarse mucho para no acabar tarumba ante semejante bochorno. Lo de levantar acta de petardeos así para esta columna debiera catalogarse como actividad de riesgo¿ mental. Que dos frikis (perdón tres, que la folclórica no vean¿) se den de leches, y se pongan verdes, allá ellos, pero que una tele les dé cancha, por mucho que busquen share , supera los límites. La psiquiatría debiera considerar seriamente en un programa experimental para entes como estos. José Manuel Parada, Sebastián, Marujita Díaz¿ ¡Todo por un puñado de euros!