El Museo Thyssen expone a partir de hoy en Lugo 46 pinturas andaluzas, entre las que figuran obras de Romero de Torres
21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?uillermo Solana, conservador jefe del Museo Thyssen- Bornemisza, viajó a Lugo para supervisar personalmente el montaje de la exposición Pintura andaluza na colección Carmen Thyssen-Bornemisza , que se inaugura esta tarde en la sala de la Fundación Caixa Galicia. Solana, profesor de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad Autónoma de Madrid y crítico de arte, fue nombrado para este puesto el pasado 4 de mayo, pero no se hizo cargo oficial de las responsabilidades hasta el pasado día 1. -La exposición está conformada por la mitad de las obras de pintura andaluza de la baronesa. No cubre toda la pintura andaluza, pero sí lo más significativo: desde mediados del XIX hasta las primeras décadas del XX. Yo diría que es lo más personal de la colección de la baronesa. Es por lo que ha tenido debilidad y ha contribuido a que se le preste atención. -¿Destacaría alguna de las 46 piezas? -Destacaría un par de obras de Romero de Torres. La Buenaventura, por ejemplo, es muy espectacular. También a Domínguez Bécquer, un romántico sevillano, pariente de Gustavo Adolfo. Y la obra de Wssel, que nació en Cuba, vivió en Murcia y pintó costumbrismo andaluz. Hay también algún cuadro de José García Ramos, preciosista, a lo Fortuny, o la obra de Joaquín Turina, el padre del compositor. -Antes hablaba de la baronesa... ¿Es fácil la relación con Tita Cervera? -La relación con la baronesa es muy buena. Antes de trabajar en el Museo escribí textos para exposiciones y conozco muy bien sus colecciones. La baronesa Thyssen es especialmente generosa con ellas. Le gusta compartirlas y que las vea la gente. Las exigencias para poder desplazarlas son muy razonables. - ¿Se expondrán en Galicia más fondos del Thyssen? -Todo depende de lo que nos propongan. Se pueden hacer más cosas en el futuro. Estoy muy contento con la colaboración de Caixa Galicia, porque ha sido muy profesional y fácil, tanto para montar la exposición de ahora en Lugo como la de Pontevedra. Planificar las exposiciones itinerantes no es complicado, con un margen de tiempo razonable. -¿Figura alguna en la planificación? -La programación del Museo está cerrada hasta el año 2007. Voy a presentar ahora la prevista hasta el 2009. En esto se trabaja con mucha anticipación. Hasta el 2007 ejecutaremos la que realizó mi antecesor, Tomás Llorens. A partir de ahí ya haremos otras cosas. De todo esto se deduce que con esta forma de trabajo tan anticipada sería recomendable que los directores permanecieran más tiempo en el cargo. En cuatro o cinco años, que es lo habitual, no da tiempo a realizar una gestión en ese sentido. Sería deseable más estabilidad para que los programas se puedan llevar adelante. -¿Tiene alguna propuesta para la Cidade da Cultura de Santiago? -No me puedo arriesgar a dar una opinión porque no conozco el proyecto. Sólo lo que he visto en la prensa en los últimos tiempos. Pero lo deseable sería que hubiera una continuidad con las iniciativas, aunque se produzcan cambios políticos. Hay un bum de iniciativas de este tipo. No sé si el caso de Valencia es comparable, porque desconozco el proyecto de Santiago, pero ha sido el escaparate para el arte y un desarrollo urbanístico de la ciudad para viviendas de lujo.