Tras ocho semanas de rodaje, el director Gerardo Herrero celebrará en Betanzos la finalización de su más reciente película, Los aires difíciles , en la que participa como productor el gallego Pancho Casal. El director de Heroína aprovechará el homenaje y el análisis de su obra que se está realizando estos días en la Semana de cine de Betanzos para hablar del rodaje repartido entre las playas de Cádiz y las calles de Madrid, y para celebrar el final del mismo. Durante la jornada de ayer la Semana de cine destinó dos charlas y una mesa redonda a estudiar el texto y el contexto de la obra de Herrero. José Manuel Sande y José Luis Castro de Paz repasaron su filmografía encajándola en el espacio realista que no se deja seducir por ciertas épicas cotidianas y que marca la trayectoria de Herrero como director, pero también en muchos casos en su labor de productor de directores tan nombrados como Ken Loach. Para explicar el trabajo del realizador español desde una perspectiva menos teórica, la Semana de Cine convocó a dos actrices y un actor para explicar cómo son las maneras de rodaje de Herrero. María Bouzas, Cuca Escribano y Roberto Enríquez explicaron algunos de los rasgos y actitudes fundamentales a la hora de moverse en los rodajes. Los tres coincidieron en señalar que Gerardo Herrero es «flemático», y que en medio de ese cierto caos de urgencias que es un rodaje mantiene la calma y consigue, en momentos de tensión, darle la vuelta a las cosas. Para los tres intérpretes, la actitud de trabajo y la relación que el realizador mantiene con los actores es excelente. «Te cuenta lo que quiere y te deja campo para crear», según explicó Cuca Escribano. Aseguraron que es un modo de trabaja que no siempre es corriente en los directores, pero que Herrero utiliza con todos los miembros de sus equipos. Para María Bouzas es un director con las ideas muy claras sobre lo que quiere.