COMPITEN Antena 3 y La 2, hasta bien entrado el mediodía del verano, período de escasa fortuna en contenidos, salvo puntuales excepciones reservadas en su mayoría para el prime time . Ambas se disputan el bocado infantil y juvenil con una maratoniana oferta que arranca cuando La 2 abre con Los Lunnis a las siete y media de la mañana, y culmina las tres y cuarto, con el veterano concurso cultural Saber y ganar. En medio Antena 3 y su contenedor Megatrix , con dibujos animados, manualidades y dos seriales incombustibles que algunos ya se sabrán de memoria: El equipo A y El príncipe de Bel-Air . La 2 deja la animación para Los Lunnis, que al final de la mañana compite con Los Simpson, y rellenando antes con seriales de factura ajustada, como la risible Los vigilantes de la playa y el ignífugo David Hasselhof. No hay que ser lumbrera para deducir que responden a una demanda tópica: las vacaciones de los críos. Así dan curso a otra exigencia permanente: la tele-guardería. Sujetar a los críos ante el televisor toda la mañana para que no den la tabarra. Que no sorprenda la recolección. Si culminando los noventa, la sobremesa traumatizó a una generación adolescente con telefilmes de sangre, dolor y muerte, no sea que tengamos otra generación de cachas salvavidas, de matones salvapatrias o de vagos enrollaos ¿ ¿Qué no será así? No estemos tan seguros.