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05 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

CON LO del Papa, se quedaron diluidos los cinco millones y pico logrados por Tele 5 al mediodía del domingo, que son de quitarse el sombrero. Naturalmente que el mérito es del asturiano Fernando Alonso que lidera el campeonato de la Fórmula 1, pero también es cierto que la privada supo ver en su momento (y pujó por ello) las posibilidades de un campeonato y de un piloto que tiran de la audiencia. Normal en un país en el que la velocidad gusta más que unos caramelos a un niño y en donde se cuentan por miles los ciudadanos que se chutan de asfalto... Un espectáculo cargado de adrenalina. Que Alonso se pula por dos veces seguidas con su Renault al hasta ahora imbatible Schumacher, en el GP de Malasia y el domingo en el GP de Bahrein, es para tirar cohetes. De paso Tele 5 se garantiza otro exitazo porque los hados son favorables al asturiano hasta el final del campeonato, salvo una desgracia. La alonsomanía ya es realidad, pero no se olvide que en buena parte se debe a la televisión. No es una perogrullada, es que la tele levanta mitos igual que los derriba. El chico sabe montárselo , tiene fotogenia, es simpático y no va de gilipuertas . De aquí a octubre en Japón, sabremos la tira de bólidos, neumáticos y lo que nos echen. Ah, y un diez para Pedro Martínez de la Rosa, que hizo un quinto de cine.