Las principales cadenas informativas del mundo temían un desenlace súbito del papado de Juan Pablo II desde hace años. Conocido es el caso de la CNN, que paga alquiler por una buena ubicación desde hace nueve años; o la también norteamericana NBC, que tiene montado su operativo desde el año 2000. La BBC, que a través de su división internacional está haciendo un seguimiento puntual de lo que ocurre en el Vaticano, tiene en la ciudad más de ochenta personas desde hace cuatro años, lo que supera a las cadenas públicas francesas, españolas, alemanas e incluso a Euronews. Alquileres millonarios La CBS, junto a la ABC, la Fox y otras, como TVE o Antena 3, disponen de ubicaciones privilegiadas para emitir desde el entorno de San Pedro, aunque en los últimos días los precios se han disparado y se habla de alquileres de 15.000 euros diarios por una buena ventana. Todo este desembarco millonario se debe a que el Vaticano prohíbe la entrada de cámaras en su Estado, ya que todas las imágenes tienen un único distribuidor, el Centro Televisivo Vaticano, que las hace llegar al resto del mundo a través de la RAI, la radiotelevisión pública italiana.