INTERFERENCIAS | O |

26 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

MUY POCOS espacios se tomaron el respiro de la Semana Santa en una parrilla quizá más laica que nunca, a excepción de los informativos, las retransmisiones de La 2 y otras muy puntuales de TVG. Hasta los más heavies , que el eufemismo llama telerrealidad cuando son telebasura a palo seco, cumplieron con sus parroquias. Quizá Préstame tu vida (La Primera) sea una excepción en lo primero al no requerir de pinzamiento previo en la nariz. El espacio de Ana García Lozano margina al mal gusto sin renunciar a bucear en la intimidad de las personas, previo acuerdo de las mismas. Cambió durante una semana a una transexual canaria, Isabel, con Antonia, esposa de Rafael, pescadero gaditano. Isabel, cuerpo monumental y una vida compleja que fue superando hasta confesarse en paz consigo misma. Antonia, al límite de los cincuenta, tres hijas jóvenes, ama de casa, que vive para su marido y su familia. Todos ganaron, pero el prota fue Rafael, machista confeso porque «en el reino animal, el masho es masho » aparte de calificarse como «rey león» dejando a la «reina leona, para la cama». Las hijas le tienen por autoritario. Un personaje tópico. Como el programa debe ejemplarizar y apelar a la solidaridad, Lozano logró suavizar sus convicciones machistas y apeló a una mayor tolerancia y naturalidad hacia los transexuales. No es poco, aunque Rafael seguirá de «rey león»...