La Confederación de Consumidores pedirá al Gobierno que prohíba estos reclamos Alertan también de los contenidos que incitan al sexismo, al consumismo y a la violencia
14 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Las asociaciones de consumidores han lanzado la alerta sobre el aumento de la publicidad de productos alimenticios muy calóricos en los horarios de programación infantil, en los cuales también se registran contenidos que incitan al consumismo, sexistas, violentos y que fomentan la competitividad. Así se desprende del informe Televisión para los niños 2004, presentado ayer por la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), elaborado por Lola Lara, que se basa en un análisis pormenorizado de la programación de las cuatro cadenas generalistas durante una semana tipo (del 18 al 24 de octubre de 2004). La presidenta de esta entidad, Isabel Ávila, señaló que «no se puede permitir» que haya publicidad de comida calórica dentro de la programación infantil, y añadió que han solicitado la prohibición de la misma a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y a la ministra de Sanidad, Elena Salgado. «Es un problema que hay que tomarse en serio», insistió. Entre el resto de las conclusiones que destacan en el estudio se encuentra el abandono creciente de la audiencia infantil y contenidos que abundan en contravalores como la competitividad, la violencia y la venganza. Pero también se han observado signos de cambio con la introducción de series que promueven conductas y valores positivos como el antisexismo, la interculturalidad o el fomento de la ética. Según explicó Lola Lara, «la transmisión de dichos valores positivos se da más en la televisión pública, aunque en la transmisión de valores negativos no hay diferencia entre las cadenas». De las actitudes sexistas o atentatorias contra la dignidad de la mujer se han detectado 52 incidencias; en 46 ocasiones se han detectado mujeres realizando tareas del hogar y en nueve ocasiones se han presentado a a hombres realizando esas labores, según Lara. En seis ocasiones se detecta la contraposición de roles activo y pasivo; en nueve se observan tópicos asociados al sexo y en dos ocasiones se detecta un comportamiento de sumisión femenina respecto al hombre. El estudio revela que en la programación infantil perdura la presentación de la violencia como herramienta capaz de resolver conflictos, a veces como la más eficaz.