INTERFERENCIAS

27 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

(TVG) El de media mañana. Un par de noticias, deportes, el tiempo, cámaras web y prensa diaria. Suficiente HACE algunas semanas, Peñafiel declaró en uno de esos magazines televisivos que largan cosas del corazón y su periferia que ya tenía preparadas dos necrológicas: la de Rainiero de Mónaco y la de Juan Pablo II. Estas cosas se sabe que ya se preparan cuando preocupan los indicios sobre la salud de un personaje, pero no se dicen. Claro que con la tele creyéndose con derecho a interferir en la vida privada bajo la coartada de la información, todos sabemos que ya se trabaja en preparar materiales para emitir en el mismo instante de un óbito. La relevancia del Papa va más allá de la propia Iglesia. Personaje clave y polémico en la historia del último tercio del siglo XX, fue el primero en comprender la importancia de la televisión y los restantes medios audiovisuales para extender su papado. Sobre todo de la tele , que ahora le devuelve su interés con un, a ratos irritante, seguimiento de la evolución de su salud. Pareciera haber una carrera por ser el primero en dar la mala noticia, cuando nos cuentan que su estado con ser delicado no anticipa sorpresas. Las ventanas de la décima planta que el Vaticano tiene en la clínica Gemelli, acabarán siendo la imagen más vista del año... Ayer faltó por primera vez a su cita con el Ángelus y fue noticia de portada en informativos. Convendría mesura.