El fotógrafo suizo Robert Frank (1924), uno de los artistas más influyentes en la fotografía de posguerra, expondrá desde mañana en el Macba más de 270 obras, algunas de ellas nunca exhibidas fuera de Estados Unidos y que abarcan desde sus primeras series de los años 50 Londres o Perú hasta la reciente Stories (2002). El director de la Tate Modern y comisario de la exposición, Vicente Todolí, aseguró ayer en la presentación que «esta retrospectiva se produce veinte años después de la que yo mismo organicé en el Ivam». A su juicio, el tiempo transcurrido permite una «relectura» de la obra de Frank, «ahora presentada como una secuencia y no como fotografías aisladas». Con sus primeras series, Perú (1949), que se exhibe por primera vez, y Black White and Things (1952), Frank, ha comentado Todolí, exponía su particular «forma de mirar el mundo desde un punto de vista cinematográfico, pero con los ojos de un poeta». Con esta mirada, ha añadido el comisario, Frank realiza el «antiensayo fotográfico» y se aleja del modelo Life , que imperaba entonces y demuestra que «desde un principio quería ser un artista y no un fotógrafo». También se aleja del fotodocumentalismo en tres de sus series europeas: Londres (1951-52), que retrata los grandes contrastes del sistema de clases inglés; Gales (1953), que se centra en un minero y en su familia y cómo luchan con la dura realidad de su vida; y en sus fotografías tomadas en España, donde vive en Valencia y visita Barcelona y Mallorca. La parte central de la exposición del Macba, donde se exhibirá la retrospectiva hasta el próximo 8 de mayo, está integrada por su serie The Americans , un libro con 83 fotos de las más de 28.000 tomadas durante más de dos años en EE. UU. con la intención de documentar «la clase de civilización nacida allí y extendida a todas partes» desde el desapego y la frescura de una mirada extranjera. Tachada de «antipatriota» y de «mostrar su visión desilusionada de EE. UU.», la serie The Americans propició un maridaje entre Frank y la generación beat.