Decenas de temas clásicos del rock han empezado a perder sus derechos de autor

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

TELEVISIÓN

Las leyes de la mayoría de países de la UE imponen 50 años al «copyright» de las grabaciones Artistas como U2 y Status Quo se unen a una campaña para proteger sus creaciones

12 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?os grandes éxitos musicales pueden producir miles de millones de dólares muchos años después de haber sido creados. Pero todo tiene un límite, y la legislación europea sobre derechos de autor amenaza con dejar sin esos ingresos a decenas de artistas. En la mayoría de países de la UE, los derechos de protección de la propiedad intelectual de obras musicales tienen una caducidad de cincuenta años. Y eso significa que centenares de canciones empezarán a ser de libre disposición pública en cuanto se cumpla ese plazo. El asunto tiene un evidente trasfondo económico, hasta tal punto que el prestigioso semanario británico The Economist le dedicó un reportaje el pasado fin de semana, puesto que este mismo mes empieza a caducar el copyright de las creaciones de Elvis, la primera estrella del Rock and Roll y fuente inagotable de un negocio que ha durado más de media centuria. El mayor problema, claro, lo tienen ahora los viejos rockeros, como Cliff Richard, que en su día fue la respuesta británica al empuje de Elvis en Estados Unidos. «A partir del 2008, cada tres meses iré perdiendo una canción», reconoció recientemente el artista, quien compuso su primer gran éxito, Move it , en 1958. Dinosaurios La cosa no ha hecho más que empezar, pero el daño económico para algunos dinosaurios del rock y, sobre todo, para sus herederos, puede ser enorme, puesto que en las próximas décadas cualquiera podrá interpretar, grabar y vender en Europa canciones de los Rolling Stones o los Beatles sin que Mick Jagger, Keith Richards, Ringo Starr o Paul McCartney se lleven por ello ni un sólo royalty . Piratería Además, la reproducción y venta de copias de las grabaciones originales tampoco será delito, con lo que nadie podrá ser acusado de delinquir por comerciar con música pirateada o bajada de Internet, considerada hasta ahora material ilegal. Las grandes discográficas calculan que de aquí al 2010 perderán más de medio billón de dólares, el valor de venta de unos 500 millones de álbumes, es decir cerca del 3% del volumen de negocio de la música grabada previsto para ese periodo. Aunque la verdadera catástrofe podría llegar a partir de entonces, cuando empiecen a liberarse los derechos de los años sesenta y setenta, una época dorada de la que siguen viviendo miles de artistas. Aunque las discográficas también son conscientes de que la situación no es del todo negativa para ellas, ya que podrán comerciar gratis con miles de superventas, ya han iniciado una campaña para modificar la legislación europea. Artistas como U2, Status Quo y Charles Aznavour ya se han manifestado a favor de alargar los cincuenta años de vigencia de los derechos, y el propio Cliff Richard considera que ese plazo debería ser de setenta años y a contar no desde la fecha de la grabación, sino de la muerte del artista, que, a su juicio, jamás debería de perder en vida la propiedad intelectual de su trabajo. El problema aún no afecta a Estados Unidos, que en 1998 decidió dar un plazo de 95 años para la caducidad de los registros musicales.