Los 600 millones de dólares que ganó Mel Gibson como productor de «La Pasión» le han situado en la cima de la industria del cine, que considera un vehículo cultural
30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Tras el éxito de La Pasión , Mel Gibson consiguió más de 600 millones de dólares que, como único productor, fueron a parar íntegramente a su bolsillo, lo que le sirvió para que la revista Forbes lo colocase en numero uno de la industria cinematográfica. A punto de despedir el 2004, lleguen o no los premios, el triunfador del año es Mel Gibson, el actor australiano que conquistó al mundo con Mad Max , sorprendió como director en Braveheart y despertó pasiones encontradas al contar la historia de Jesús en arameo. -Después del éxito de «La Pasión» ¿hasta dónde marca la religión el camino de su vida? -No soy un gurú religioso, pero sí creo en un poder superior a mí mismo. Si no creyese en eso, entonces llegaría a la conclusión de que yo sería Dios y eso podría convertirse en algo bastante problemático. Sólo espero que exista un ser supremo algo mejor que nosotros, porque no creo que los seres humanos lo estemos haciendo tan bien. -¿Todo en su vida se mueve alrededor de su fe? -Sí. La fe es algo muy interesante para mí. Cuando mi fe se pone a prueba puedo ser tan débil como cualquiera. No soy un santo y tampoco quiero serlo, creo en un Dios justo y en uno vengativo también. -Ha construido su propia iglesia en su casa, ¿va a misa todos los días? -No. Voy cada semana, más a menudo que antes. Supongo que con la edad comenzamos a reflexionar más acerca de la mortalidad. -¿Habla con sus hijos sobre fe? -Les enseño lo mismo que me enseñaron a mí. -Tras el éxito de «La Pasión» se ha convertido en el hombre más poderoso de Hollywood. ¿Estaba destinado a convertirse en una gran estrella? -Creo que hay siempre una razón por la que eres puesto en determinada posición y no sé por qué estoy yo en este lugar. Tal vez mañana sea capaz de descifrar la razón de ese motivo. -¿Ha tenido que sacrificar vida personal para mantener el éxito en su carrera? -Tú vida personal te la quitan, no la das, nadie te avisa que te la van a arrebatar pero sucede y cuando te preguntas cómo sucedió es demasiado tarde, porque no puedes recuperarla, sería como intentar volver a meter la pasta de dientes en el tubo, hay que aprender a adaptarse y no vivir lleno de pena. -¿Le enfadó a usted descubrir que era una persona muy famosa? -Sí, me sentí como una víctima que reclamaba que nadie me había avisado de lo que perdía, que jamás iba a tener de nuevo el derecho a una vida privada, pero aprendes a ser tú mismo en una nueva realidad.