Bob Dylan afirma que no se considera ningún profeta de su generación
TELEVISIÓN
El músico concede su primera entrevista a una televisión en los últimos 19 años El artista de Minnesota se ve más cercano a alguien como Elvis Presley que a un visionario
03 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Bob Dylan (Minnesota, 1941) no se considera ni un profeta ni un predicador y le agobia pensar que sus canciones contengan mensajes que hayan puesto la banda sonora a toda una generación. El cantautor se sincera de esta forma en la primera entrevista que concede a una televisión en los últimos 19 años y que se emitirá el próximo domingo en el programa 60 Minutes, de la cadena CBS. Dylan, cuyo tema Like a rolling stone acaba de ser elegido como la mejor canción de la historia del rock por la revista Rolling Stone , se siente incómodo con el peso de la fama, que él cree excesiva. «Era como estar en un cuento de Edgar Allan Poe en el que tu no eres la persona que todo el mundo cree que eres, y que te dicen todo el tiempo que eres», señala Dylan, según extractos adelantados de la entrevista. Reconoce que nunca quiso ser «ni un profeta ni un salvador» y que siempre se vio así mismo como un simple «escritor de canciones». «Elvis (Presley) quizá. Pude verme convirtiéndome en él, pero ¿un profeta? No», añade a sus 63 años y con la primera entrega de sus memorias, Chronicles Vol. 1 ya en las librerías. Dylan, que publicó su último disco de estudio Love and theft en 2001 haciendo el número 43 de su carrera, reconoce ante el veterano periodista Ed Bradley que a veces se sintió como un impostor ante sus fans. «Lo que hacía eran canciones, no eran sermones. Si examinas las letras no creo que vayas a encontrar nada en ellas que diga que yo soy el portavoz de nadie ni de nada» y añade: «Aquellos que así lo crean no deben haber oído mis canciones». En este arranque de humildad, el músico también resta importancia a los éxitos de ventas y los premios. «Las listas cambian todos los días, no les presto mucha atención», confiesa el autor de The times they are a-changin, canción que en 1964 se convirtió en todo un himno para los jóvenes pacifistas que protestaban por la guerra de Vietnam. Con títulos como Blowin'in the wind, encontró su sello personal al caminar entre el folk y el rock dejando su huella en la historia reciente de la música. La aparición televisiva de Dylan, que hace unos años no dudo ni un momento en actuar para el Papa Juan Pablo II, parece no haber sido fruto de la casualidad y, como ya ha demostrado otras veces, él sabe jugar muy bien las cartas del márketing y la publicidad. Esto si se tiene en cuenta que tanto la cadena CBS como la editorial de sus memorias, Simon & Schuster, son ambas propiedad del gigante Viacom. Quiera él o no, las leyes del mercado son las que no cambian.