LAS RECIENTES sanciones del Gobierno a Tele 5 y Antena 3 por contraprogramar, reavivan el tema del control sobre la televisión, sobre todo en lo relativo a la telebasura y también en cuanto al desamparo que padecen los críos en la franja vespertina, cuando descansan de sus compromisos escolares. Debate viejo y demanda intensa que parece se quiere atajar por fin. El problema es serio, sin duda. Vayamos a la tarde del jueves, entre las seis y las siete y practiquemos zapping en apenas cinco minutos (una dosis mayor implicaría riesgo para la salud mental...). En Tele 5, A tu lado se empleaba a fondo en enfrentar a unas tales Sonia Arenas y Karine, ya que esta había tenido un lío con el novio de aquella. En Antena 3, A la carta mostraba las pequeñas miserias de La granja. La madre de David Meca llamó para quejarse de Miguel Temprano. En La Primera, el culebrón Prisionera mostraba a una pareja en el instante previo a un yacimiento carnal... En TVG una señora llorosa y con gafas de sol, era consolada ante un doctor del hospital en la telenovela Cariña de anxo . La única alternativa infantil: Los lunnis en La 2. El patio anda fatal, y no vale achacar buena parte de la culpa a la responsabilidad familiar. Cuesta imaginar a un padre o a una madre intentando «reconducir» a un crío ante las mencionadas alternativas (excepto Los lunnis, claro).