Copa América

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ

TELEVISIÓN

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12 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS TELES agrupadas en la FORTA (Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos), a excepción de ETB, emiten desde la pasada semana los partidos de la Copa América de fútbol, que es la Eurocopa, pero en versión americana. Quizá no haya trascendido más allá de los círculos futboleros, pero la competición está ahí y más allá del Atlántico despierta idénticas pasiones que a este lado con la reciente cita de Portugal. Cabe suponer que la FORTA se hizo con estos derechos (posee los de la Liga española todavía por unos años) a precio razonable y a sabiendas de que a estas alturas el empacho en la audiencia está al límite. Quitas a Brasil y a una docena de nombres desperdigados por diferentes selecciones, y la colección de estrellas da para muy poco. Les falta glamur, esa pintura mediática que en el Madrid llamaron galácticos, y que vuelve locas a las cámaras y a los realizadores, siempre a la caza de un gesto o de un plano original de Zinedine Zidane, Francesco Totti, David Beckham o los otros. A la Copa América le falta tuétano, suena a hueca. Hasta las retransmisiones tienen un algo de antiguas, de años ochenta. Están bien, pero con la Eurocopa aún fresca, la retina delata otra atmósfera, otro tono. La Europa del euro, de los futbolistas multimillonarios en clubes endeudados, de la publicidad mareante y del circo mediático. Menos mal que allá juegan mejor al fútbol...