«No voy a permitir que se traicione al Quijote, ni al libro ni a Cervantes», dijo la ministra de Cultura, Carmen Calvo, tras su reunión de ayer con el presidente de la Federación Española de Municipios y Principios (FEMP), el coruñés Francisco Vázquez. «Se va a tener plena libertad para recrearlo y difundirlo, pero voy a constituir un equipo de especialistas para que nadie pueda lesionar al texto ni a su autor». Calvo aseguró que en el mes de octubre su departamento firmará un acuerdo con la FEMP para que todos los actos conmemorativos y promocionales del cuarto centenario de El Quijote se canalicen a través de las administraciones locales y provinciales. Tanto es así que Vázquez formará parte de la comisión organizadora de los eventos en tanto presidente de la FEMP. Además, se van a utilizar las 4.000 bibliotecas repartidas por la geografía española para promocionar la lectura del libro, así como se fomentarán las ediciones infantiles, los guiñoles, las adaptaciones teatrales y los concursos sobre la obra. A finales de agosto o principios de septiembre se dará a conocer el logotipo con el que se difundirá por todo el mundo (a través de los Institutos Cervantes) las aventuras de don Quijote y Sancho. El objetivo es ambicioso, pero por eso mismo Calvo pretende fichar a los máximos especialistas en esta obra con el fin de que su contenido no quede deteriorado durante el intenso año que va a vivir. Y aunque la idea es fomentar la lectura del libro, la ministra dijo que hay que tener cuidado cuando se trate con niños y adolescentes. «No creo que sea lo más conveniente ofrecer a un chico o una chica de 12 o 14 años la lectura de El Quijote en su versión íntegra; hay que comenzar por versiones reducidas y adaptadas a su edad». La mejor manera de cogerle el gusto a la lectura, según Calvo, es incentivar a los más pequeños a escribir. «A quienes se les estimula a escribir cuentos desde pequeños, luego, de mayores, suelen ser grandes lectores». Por otra parte, Carmen Calvo se comprometió con Vázquez en visitar A Coruña en otoño para una exposición de los fondos del Reina Sofía, que trae a Galicia Caixanova, y a la vez hará coincidir el alcalde la estancia de la ministra con un concierto de la Orquesta Sinfónica de Galicia