La tercera adaptación al cine de la saga escrita por J.K. Rowling, que se estrena el viernes en España, ha arrasado en la taquilla de todos los países donde ya se exhibe
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Daniel Radcliffe ha cambiado mucho. El protagonista de Harry Potter ya no es el niño tímido de la primera entrega cinematográfica. Ha crecido, su voz es más grave y su actitud, más rebelde. Una imagen que se refleja en la tercera parte de la serie, Harry Potter y el prisionero de Azkabán, que ha arrasado en taquilla en todos los países donde se ha estrenado y que los críticos consideran como la mejor de la terna de cintas dedicadas a los libros de J.K. Rowling. Mucho más maduro como intérprete, Radcliffe mantiene, sin embargo, el mismo encanto de siempre. -Es evidente que ha cambiado mucho en el transcurso de las tres películas de «Harry Potter». -Principalmente ha sido como actor, pero no soy muy consciente. La primera película la rodé hace más de tres años y confieso que ya ni me acuerdo, porque no la tengo fresca en mi memoria. -¿Se siente más seguro a la hora de interpretar? -Con cada película te vas sintiendo más seguro, porque los directores te van enseñando poco a poco tu trabajo. -¿Siente que el público se interesa más ahora por usted y por su vida personal? -Tal vez sea cierto que recibo mas atención, pero no me quejo porque me encanta. -¿Es difícil crecer frente al ojo publico? -No, al menos todavía no me ha afectado. Creo estar viviendo los cambios naturales de cualquier otro adolescente. Aunque alguien tenga mi póster en su habitación, eso no me cambia en absoluto. -¿Fue difícil ajustarse al estilo de dirección de Alfonso Cuarón después de rodar con Chris Columbus? -Todo lo que aprendí con Chris puedo ponerlo en práctica con cualquier otro director. Alfonso exige tomas más largas, más complicadas, y ahora tenemos la experiencia para hacerlo. Dentro de poco empiezo la cuarta entrega, así que veremos cómo es el rodaje con Mike Newell. -Es un gran compromiso firmar por cuatro películas. ¿Ha sentido la misma ilusión con todas ellas? -Estamos en la cuarta película y cada una se lleva un año de tu vida, así que tengo ganas de hacer algo distinto, pero estoy seguro de que lo echaré mucho de menos. -¿Ha tenido que dejar a un lado la escuela? -Se me da mejor el colegio cuando estoy rodando. -¿Esta entrega de Harry Potter ha tenido alguna influencia en sus ambiciones? Quizá quiera participar en la política... -Dios ayude a mi país si me convierto en político. A mí me gusta interpretar y quiero seguir haciéndolo. -¿A quién le gustaría conocer en Hollywood? -Ya he conocido a algunos de mis ídolos, como a los músicos de la banda Cedar, que son increíbles, a Gary Oldman, con quien he podido trabajar en este filme y siempre ha sido uno de mis actores favoritos, o a Tim Robbins y Ben Stiller, que son gente fantástica. -¿Aprendió español gracias a Alfonso Cuarón? -Puedo decir «no, más», y repetir «no, no, no más». Pero no me haga pruebas porque seguro que suspendo. -¿Cómo se sentirá cuando no pueda interpretar a Harry Potter? -Va a ser difícil para mí ver a otra persona encarnando al personaje pero todos crecemos. Tengo 14 años, en unos meses cumplo 15, ya soy mayor que Harry.