Expulsan del ballet de Berlín a un bailarín español por ser «bajito»

La Voz C.V. | BERLÍN

TELEVISIÓN

El bailarín y coreógrafo español Goyo Montero no formará parte del recién creado Staatsballett Berlín porque «es bajito y no encaja entre mis chicos», explicó ayer Vladimir Malakov, designado responsable de la nueva compañía. En la presentación del Staatsballett Berlín, compañía resultante de la fusión de los ballets de las tres óperas de la capital alemana -Deutsche Oper, Staatsoper Unter den Linden y Koemische Oper- el también bailarín y coreógrafo sorprendió por sus declaraciones sobre el español, que algunos entendieron como un ataque de celos. «Tengo un ojo especial para reconocer a un buen bailarín y saber quién debe formar parte de esta nueva empresa», respondió Malakov a la pregunta de por qué algunos de los bailarines más reconocidos y con mayor éxito en Berlín, entre ellos Montero -primer solista de la Deutche Oper-, no están entre los elegidos. Tras opinar que Montero, a su juicio, no es buen bailarín, el ruso, agregó que además «es muy bajito y queda pequeño entre mis chicos. Simplemente, no encaja». Talla mínima A la pregunta adicional de cuál es la talla mínima fijada como requisito para acceder a la Staatsballet Berlín, Malakov, que no es precisamente alto, declaró con afectación que, «si se es bueno, basta con un metro veinte». La nueva compañía contará con 88 bailarines y «creo que será la más grande de Alemania», destacó Malakov tras anunciar que en esta fusión de los ballets de las tres óperas berlinesas se quedaron fuera cuarenta bailarines, entre ellos el «bajito» Goyo Montero. Montero, que concluirá su contrato para esta temporada con la Deutsche Oper pese a la puesta en marcha de la compañía fusionada Staatsballet Berlín, es uno de los bailarines y coreógrafos más respetados y de mayor éxito del mundo de la danza. Con una dilatada carrera, numerosos premios internacionales y un espacio consolidado en la danza contemporánea, Montero estrenó el pasado año su quinto trabajo como coreógrafo, Vasos comunicantes , proyecto en el que participó el Ministerio de Cultura español. En noviembre pasado, un tribunal de Moscú obligaba al mítico Bolchoi a reincorporar a la bailarina Anastasia Volochkova, que había sido despedidaen septiembre por «pesada». El director del ballet, Anatoli Iksanov, alegó que Volochkova era demasiado alta y demasiado pesada para sus compañeros de baile. No es el único caso. Meses atrás, el director de reparto del londinense Covent Garden, Peter Katona, decidió sustituir a la prestigiosa soprano Deborah Voight debido a sus generosas proporciones. La cantante fue sustituida por la esbelta Anne Schwanewilms. Katona alegó que la Voight había «desfigurado» un vestido en los ensayos de una obra. Además, el papel de Ariadna que iba a representar en una ópera de Strauss requería de saltos, carreras por el escenario y vueltas por el piso, algo para lo cual no está hecha la diva Compañeros de la soprano como Luciano Pavarotti salieron en su defensa.