La muestra, organizada en Madrid por el Reina Sofía, la integran diez esculturas y una instalación A través de diversos materiales, el escultor gallego mezcla lo universal con lo territorial
01 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque acaba de inaugurar una muestra sobre sus primeras obras en la Fundación Granell de Santiago, Francisco Leiro (Cambados, 1951) desafía desde ayer la monumentalidad del palacio de cristal del parque de El Retiro de Madrid con la ayuda del Reina Sofía. Para contrarrestar la compleja luz que refleja esta «gran jaula acristalada», como él la define, ha elegido diez esculturas de grandes dimensiones y una instalación titulada Tesouro -basada en una maqueta que presentó para la fachada del Parlamento gallego-, realizadas en los últimos diez años.En Congostra, Leiro recrea los recuerdos de su infancia, «de esas calles mugrientas situadas detrás de las principales», para crear una especie de almacén de maderas que contiene dos figuras humanas, mientras que Al paso, montaje que antoja un paso procesional, evoca la catástrofe del Prestige. Tampoco faltan los Esquimales, una de sus creaciones más conocidas, y un homenaje a los creadores con Mon amie I¿artiste.«Mezcla lo universal con lo particular, a través de la madera», alabó el director del Reina Sofía, Juan Manuel Bonet, durante la presentación.