Disney compra los «Teleñecos» tras rechazar la oferta de Comcast
TELEVISIÓN
Micky Mouse y Minnie le dieron ayer la bienvenida a su particular universo a un grupo de personajes tan populares como ellos: los Teleñecos . Apenas dos días después de que Walt Disney Co. rechazara la oferta de compra lanzada por la operadora de cable Comcast, Michael Eisner anunciaba el acuerdo alcanzado con Jim Henson para que la rana Gustavo, la cerdita Peggy y sus amigos lleven desde ahora el apellido Disney. «En los meses previos a su muerte, mi padre mantuvo negociaciones con la empresa porque consideraba que Disney sería el hogar ideal para los teleñecos», afirmó ayer Lisa Henson, hija del creador de los protagonistas de Barrio Sesamo . Henson estuvo a punto de firmar un acuerdo con Disney en 1990 que quedó fue truncado por su muerte imprevista. La compra, alcanzada tras seis meses de negociaciones, representa el primer giro empresarial favorable a Michael Eisner, cuyo liderazgo al frente de su compañía lleva meses siendo atacado desde varios frentes. El acuerdo incluye todos los muñecos de la franquicia Henson, a excepción de algunos pertenecientes a Barrio Sésamo como Gonzo y Oscar, que seguirán en manos del Sesamo Workshop, a quien la televisión alemana EM. TV, propietaria de los muñecos hasta el pasado año, se los revendió hace un año. El taller de Teleñecos, donde se construyen los muñecos y los efectos especiales para otros estudios seguirán en manos de Jim Henson Co. Además, la empresa mantiene el copyright sobre sus películas y series de televisión, entre ellas Fraggle rock pero asesorará a Disney durante cuatro años para darle nuevas salidas a los muñecos y también coproducirán juntos durante al menos tres años películas y series de televisión. La compra de los populares muñecos revitalizará sin duda la depauperada imagen de Michael Eisner, con el que el Rob Disney, sobrino de Walt y último miembro activo de la familia fundadora de la empresa, ha mantenido una guerra abierta que alcanzará su apogeo el próximo 2 de marzo, cuando se reúnan los accionistas de la compañía para aprobar la continuidad de su equipo directivo o elegir a uno nuevo.