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11 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.RESULTA que hoy, las generalistas (a excepción de La 2), harán frente común en cuanto a negar cine al espectador. Salvo que la contraprogramación (últimamente vuelve a ser un escándalo) haga una jugarreta, quien desee cine deberá buscarse la vida en los canales de pago, recurrir a la videoteca o pasarse por el videoclub. Comienza a ser llamativa la racanería a la hora de programar películas. No está para tirar cohetes el cine que últimamente se ve por la tele, pero parece anormal que entre el sábado y el domingo entre La Primera, La 2, Antena 3 y Tele 5 (dejemos al margen las autonómicas), superen la veintena de títulos. O los precios están por la nubes y el público comienza a hartarse de los mismos títulos, o se confirma que la tendencia es irse al canal de pago: ¿Quieres una película? La pagas y punto. Para más inri, y en una franja de lo más intimidatorio, La 2 emite hoy dos películas españolas. A las 11 da Solos los dos, que es algo así como un viaje a la España «del 68», y al filo de las 3 de la madrugada, ofrece la muy interesante Niño Nadie, que sólo verán unos pocos insomnes ociosos. Son muchos los telespectadores que se quejan del desprecio absoluto al cine clásico. Apenas se ven películas anteriores a los años sesenta y el blanco y negro está en peligro de extinción. Programadores, gente compleja.