Entrevista | Tuto Vázquez El actor Tuto Vázquez, que hizo de Couto en «Mareas vivas», cambia de registro para interpretar en «As leis de Celavella» a un médico entrañable y simpático
10 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?outo se ha vuelto bueno. El que fuera el azote del juez de Mareas vivas ha dejado de lado toda su mezquindad e interés por lo material para convertirse en médico rural de principios del siglo XX. La magia de la tele. -En la serie «As leis de Celavella» hace de don Dionisio, el médico del pueblo, un buen hombre... -Sí, el papel es un merenguito , aunque al pobre lo matan en el capítulo cuarto. Eso sí, vuelve más adelante, pero no vamos a decir cómo, porque ya se sabe que esta serie es de intriga. -Y de asesinatos... -Precisamente, como don Dionisio es un hombre que siente curiosidades... digamos forenses, por eso lo matan. Anda siempre metido en cuantos líos de fiambres y asesinatos hay en Celavella, todo eso le interesa muchísimo, y la serie empieza con un misterioso asesinato sin resolver... -Pero además de ese interés por la ciencia forense, don Dionisio es el prototipo de médico rural de principios del siglo XX. -Sin duda, es un claro ejemplo de cómo eran los médicos rurales en aquella época. Es un humanista, un hombre preocupado por todos y muy bueno, todos le quieren. Es como de la familia y tanto se preocupa por sus pacientes desde el punto de vista médico como psicológico. -Y aunque busca explicaciones racionales para los hechos imposibles, también cree en alguna cosa rara... -Desde el primer momento, don Pablo le dice que ha visto a un fantasma y aunque don Dionisio busca una explicación racional a este hecho, también se da cuenta de que, si don Pablo lo ha visto, es que de alguna manera está. -Por eso le da pastillas para dormir y como remedio alternativo, si el fantasma sigue molestándole, le propone que le pregunte qué quiere... -Claro, claro (risas). Si se le aparece será porque quiere algo, ¿no? -No se puede negar que la serie tiene un planteamiento, cuando menos, original. -A mí me parece un producto novedoso, pero sobre todo porque es de época. Es la primera serie gallega que se hace sobre el pasado. Creo que es eso lo que la diferencia de las otras que hemos visto, porque las peripecias entre personajes, las relaciones humanas, son más tópicas. -Es curioso que, aunque en el pasado, se ha elegido una época de la que todo el mundo tiene alguna referencia. -Eso ha supuesto un esfuerzo enorme, porque se ha cuidado muchísimo la ambientación, las imágenes. La atmósfera es perfecta. Cada detalle ha estado revisado en todos los aspectos para que no haya referencias que no coincidan con la época. A mí personalmente, ya como espectador, eso de revivir una época que no se la mía pero de la que tengo referencias, me parece que engancha. -A ustedes, como actores, esto ha supuesto un enorme trabajo a la hora de adaptarse a los diálogos: tienen prohibido improvisar. -No, no puedes improvisar porque te caes fuera de la época, debes atenerte al guión. Tienes otra opción, que es proponer los cambios de guión antes de entrar, no durante el rodaje. Y tienes que razonar qué quieres cambiar y por qué. -Realmente, este papel es del todo diferente al de Couto, el cacique de «Mareas vivas»... ¿Cuál prefiere? -Actuando prefiero a los malos. El personaje del malo tiene un valor añadido para el espectador, le engancha. Yo no sé cuánto me ha reportado Couto, pero me dio mucha popularidad. El papel de malo es muy agradecido. Te odian, te cogen rabia... un papel de bueno es diferente, resulta mucho más difícil que el público se fije en ti. Sí, yo me quedo con los malos. -¿Y qué papel es más difícil? -Hombre, el de malo. Yo me parezco más a don Dionisio que a Couto, me cuesta más trabajo estar cerca de Couto, y como actor, ese reto me gusta. -Hablando de Couto y de don Dionisio, hay muchos actores de «Mareas vivas» que repiten. -Bueno, somos cuatro o cinco, aunque de los que estuvimos en Mareas vivas desde el primer capítulo sólo estamos Ana Santos y yo. Ella hacía de Pitusa y ahora hace de Leocadia. Después hay otros actores como Eva Fernández o Camila Bossa que también están en esta serie, pero que en Mareas se incorporaron en las siguientes temporadas. -Y al conocerse de antes, ¿cómo es el ambiente de rodaje? -La relación es fenomenal, sensacional. -¡Vaya, como en todas las películas! -Ojo, hay gente que te puede caer bien o mal, pero a nivel profesional no hay problemas.