«Si es verdad que somos lo que comemos, yo soy medio gallego»

Concha Pino SANTIAGO

TELEVISIÓN

PACO RODRÍGUEZ

Entrevista | Juan José Bigas Luna El director de filmes como «Jamón, jamón» no descarta viajar a Galicia con su montaje escénico «Las comedias bárbaras», aunque dice que no es fácil y no sería antes del 2005

21 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El director de cine Juan José Bigas Luna recogió ayer por la noche el premio especial del festival de cine compostelano Cineuropa, un galardón que distingue trayectorias de riesgo en el campo de la realización o la interpretación, al margen de concesiones al éxito fácil. Y Bigas Luna, un vitalista que a pesar de su cine provocador es un tierno, es un claro ganador. -Un premio siempre es un acto de cariño que se agradece. Yo soy de los que agredecen los premios, porque como dice un amigo mío, los que dicen que no les gustan es que en el fondo quieren dos. -Asegura que no es transgresor, pero... -Acepto que digan que soy transgresor, acepto que digan lo que quieran. Creo que la transgresión es parte de la creación, porque el verdadero artista es una persona que transgrede, que busca el límite de las cosas. Y como creador soy transgresor, y posiblemente parte de mi obra lo es. Pero no me considero transgresor, es decir, no quiero ser transgresor o provocador, pero al observar mi obra, y más con el tiempo, entiendo que en más de una ocasión lo he sido. -¿Con el éxito de sus «Comedias bárbaras» se pasará al teatro? -No, no, no. Las comedias bárbaras es un encargo que acepté porque me permitía probar lo que creo que van a ser los espectáculos del futuro, la oportunidad de hacer un espectáculo total: cine, comida, olores, gusto, teatro... La obra de teatro es una excusa. -¿Que le sugestionó más de esta trilogía de Valle? -Valle-Inclán me fascina. De Las comedias bárbaras me interesa esa apología y destrucción al mismo tiempo del macho ibérico que hace Valle-Inclán, y que yo hice también en mi trilogía Retratos ibéricos (Jamón, jamón, Huevos de oro y La teta y la luna) . Tienen una línea de unión muy interesante: una de principios y la otra de finales del siglo XX. -¿Cuándo descubre Galicia y su querencia por ella? -Yo a Galicia la tengo descubierta hace mucho tiempo. Si es verdad que somos lo que comemos, soy medio gallego. En el fondo este premio es de tantos centollos que me he comido en mi vida. -Aparte del centollo, ¿qué le gusta de la gastronomía? -Me interesa la gastronomía del futuro, que se impone porque es más esencial e interesada en saber lo que comemos. Mi punto de interés es la comida biológica, la gastronomía sana. Y la comida gallega es sana, porque practica la creencia en la materia prima buena y es una cocina poco elaborada, en general. Por eso me gusta tanto. -¿El queso de tetilla le gusta por su sabor o su forma? -Hombre claro, me gusta porque es buenísimo, y además por el símbolo, que es magnífico, porque representa la alimentación, la nutrición, y es erótico también. El hecho de que exista un queso que se llama teta gallega me parece maravilloso. Es mi conexión con Valle-Inclán. -¿Trabaja en un nuevo proyecto cinematográfico? -Lo más importante que estoy haciendo es preparar de nuevo Las comedias bárbaras para volver a presentarlas en septiembre en Sagunto. -¿Las traerá a Galicia? -Es posible. No es fácil, porque tengo mucho trabajo y habría que encontrar el sitio. Creo que vendrán, pero nunca antes del 2005. Se adaptaría a aquí y con actores de aquí.