Castilla y León
La participación en las elecciones a las 14 horas sube dos puntos hasta el 36,9 %

«He visto el 'El Rey León' unas 37 veces»

Gema Lendoiro MADRID

TELEVISIÓN

CHEMA MOYA

El cineasta, que en breve comienza un nuevo rodaje, se considera, en el fondo, un tipo entrañable que lee cuentos a sus hijas y ve con ellas las películas de Disney

17 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Se puede ser en este mundo algo peor que vulgar o mediocre? Está claro que para Álex de la Iglesia sí. Este genio del suspense está a punto de cometer una de las suyas: rodar de nuevo. Esta vez, el filme llevará por título Crimen ferpecto. La historia es la de un tipo seductor y ambicioso al que le gustan las mujeres guapas, la ropa elegante y el ambiente selecto. Comenzará a rodarse los próximos días en Madrid con un reparto prometedor: Guillermo Toledo en el papel de Rafael, el protagonista, y Mónica Cervera dándole la réplica como Lourdes. -Tiene una imagen un tanto extraña. ¿Se considera un tipo siniestro? -En absoluto, soy padre de familia, tengo dos hijas, una de veinticinco días y otra de dos años, aunque quizá eso sea un poco siniestro. -Es que resulta un poco difícil imaginarlo leyéndoles Blancanieves... -Pues este fin de semana he visto con la mayor El rey León unas treinta y siete veces. -¿Le inspira la última petición de mano una película? -Más bien me inspiran desconfianza. Me da la impresión de que hay alguien muy interesado en que nos preocupemos de asuntos absurdos en lugar de hacerlo por motivos más graves. -Quizás le inspire más la historia de Swarzenagger... -No, yo creo que estamos llegando a un nivel grande de miseria pero los americanos están ya en otro nivel, mucho más grotesco, absolutamente alarmante. -¿Qué es lo último que ha visto en cine que le haya impresionado? -Platillos Volantes, una película que se mueve entre la comedia y la amargura, pero con una historia apasionante y que, desde luego, recomiendo. -Se ha cumplido un año de la tragedia del «Prestige». ¿Tiene algún mensaje? -Probablemente nada nuevo, o que no se haya dicho antes: que es una vergüenza asombrosa, que es absolutamente increíble que los responsables estén orgullosos de la labor realizada. Más que el accidente, lo que da vergüenza es la actitud posterior. Desde luego, la actitud que tuvo la gente ayudando es encomiable, pero eso se sabe que va a ocurrir, lo que no se sabe es que un gobierno actúe así, aunque, desde luego, eso demostró cómo están las cosas en este país.