La nueva versión de «Let it be» devuelve al disco el sonido «beatle»

Camilo Franco SANTIAGO

TELEVISIÓN

El doble cedé puesto a la venta ayer elimina las mezclas y la producción que en su día hiciera Phil Spector «Naked» mejora una obra vista como la más floja del grupo

17 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Hay disco nuevo de los Beatles. Es una frase que no se podía decir desde hace casi treinta años. Let it be apareció ayer en las tiendas de todo el mundo occidental como si estuviera recién producido, recuperando un sonido que estuvo tres décadas desaparecido bajo toneladas de violines y de coros. El que fuera último disco publicado del grupo se llama ahora Let it be... Naked y desde el título ( Déjalo así... desnudo ) quiere poner las cosas en su sitio, recuperar la oveja descarriada del sonido beatle . El Naked es un disco más formal que el aparecido a principios de los setenta. En esta nueva versión no queda nada de las bromas, los agradecimientos, los finales a destiempo, que enmarcaban casi todas las piezas del viejo álbum. En el Naked tampoco queda nada del muro de sonido que Phil Spector colocó entre los Beatles y los oyentes. Las frases sueltas y las bromas no se han perdido, están en el disco 2 junto con una larga entrevista, algunos ensayos y otras rarezas que para escucharlas tiene que ser un auténtico fan de los muchachos. En la nueva versión también se han caído dos canciones, Dig it y Maggie Mae , pero a cambio se ha añadido una, Don't let me down . Un epitafio Hasta ayer Let it be , para seguidores y detractores, más que un disco era un epitafio, una obra que cargaba con el peso de que ni los propios Beatles se habían preocupado por ella. El proyecto que rodeó al disco fue un despropósito porque los cuatro chavales habían dejado de serlo, ahora eran adultos con pocas ganas de trabajar en común pero con necesidad de seguir sorprendido al mismo mundo al que estaban acostumbrados a sorprender. Las cosas en 1969 no eran como dos años atrás, en plena explosión psicodélica. Se había enrarecido el ambiente. Se había muerto su manager, Brian Epstein, y había llegado el momento de hacer cuentas. Fue McCartney quien tuvo la idea de grabar un disco y rodar una película al mismo tiempo. La idea fue recibida con desgana por los otros tres. Lo que iba a ser un documental sobre el más famoso grupo de la historia de la música grabando un disco se convirtió en un docudrama sobre cómo se autodisuelve un mito. El proyecto se iba a llamar Get Back . Cambió de nombre, cambió de argumento y no convencía a nadie. Una vez que finalizó, con la icónica imagen de los Beatles tocando y despidiéndose en la terraza de los estudios de Apple, nadie quiso volver a nombrar el asunto. Las cintas fueron a una estantería y los Beatles a sus disputas. Tal fue el mal sabor de boca que decidieron reunirse y grabar Abbey road para que la despedida del grupo estuviera a la altura de su carrera. Así quedó Let it be atrapado en la tierra de nadie de la despedida. Entre las discusiones, a disgusto del autor de Yesterday , se decidió encargar la producción del disco a Phil Spector, el conocido mago de las pistas, y como el grupo estaba pasando a mejor vida decidió poner algo de música celestial a las canciones. Spector todavía no se ha pronunciado sobre la nueva versión. La herencia Como McCartney siempre está dispuesto a limpiar, fijar y dar esplendor a la herencia beatle , Naked recupera el sonido del grupo para un disco que no lo tenía. Y como es difícil a estas alturas del siglo saber si es más nostálgico recuperar el sentido inicial o seguir escuchando el de toda la vida, en las tiendas están los dos y las comparaciones no siempre son odiosas.