John Darnton aborda en «Ánima» los límites entre la ciencia y la vida

Paloma Abejón MADRID

TELEVISIÓN

BENITO ORDÓÑEZ

¿Puede la tecnología controlar el alma? Esa es la pregunta que intenta responder en su última novela John Darnton, el editor del suplemento de cultura de The New York Times . Después de 37 años de periodismo y con un premio Pulitzer a sus espaldas, Darnton acaba de publicar su tercera novela, Ánima (Planeta), y continúa desgranando las posibilidades de la ciencia. Un accidente deja a un chico de trece años, Tyler, con un pedazo de metal incrustado en el cráneo y en estado de coma en la cama de un hospital. Salvar su vida permitirá al autor entrar de lleno en el debate sobre cuále es el límite de la medicina a la hora de experimentar con seres humanos. Darnton se declara partidario de la experimentación con células madre y de toda investigación controlada que no provoque dolor a los pacientes. «La ciencia tiene que avanzar», dice. Aunque en su libro no aborda directamente la eutanasia, se muestra claramente partidario. Según dijo, «En Oregón se aprobó y ahora Bush intenta que se de marcha atrás. Si en Nueva York se diera un caso similar al del protagonista de mi libro le dejarían enganchado a las máquinas indefinidamente y me parece vergonzoso». Darnton se siente atraído por el binomio ciencia-ética y ha logrado que su libro venda 80.000 ejemplares en EE. UU. a pesar de ser una sociedad eminentemente conservadora y religiosa. «La vida tras la muerte interesa más allá de saber si uno va al cielo o no, interesa en sí misma», comenta. Se documentó a fondo para describir toda la parte médica del libro e incluso asistió a una operación de neurocirujía del Hospital de San Francisco. Dice, después de todo, que ahora siente más respeto y aún más miedo hacia la medicina. Desde su posición privilegiada de novelista y editor de The New York Times sostiene que la ficción permite más posibilidades que el sometimiento a la vida real del periodismo, aunque, según afirma, «no hay nada más profundo que la vida real».