Canadá teme a «Terminator»

Julio César Rivas TORONTO

TELEVISIÓN

Crónica | Schwarzenegger quiere llevar los rodajes de nuevo a Hollywood El gobernador de California quiere acabar con las «producciones fugitivas» que se filman en Toronto y Vancouver para beneficiarse de costes más bajos

13 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La que puede ser primera víctima de la elección del actor Arnold Schwarzenegger como gobernador de California no reside en el estado de la costa oeste de EE.UU. sino al norte del paralelo 47, en Canadá, donde se ruedan lo que el actor llama «producciones fugitivas». En ciudades como Toronto y Vancouver, la votación del pasado 7 de octubre para retirar al gobernador demócrata Gray Davis y reemplazarlo por el actor de origen austríaco fue seguida con especial interés por los integrantes de la boyante industria cinematográfica canadiense. Y no por el deseo de ver a uno de sus colegas más famosos hacerse con la victoria. De hecho, si la industria cinematográfica canadiense hubiese podido decidir el resultado de la votación en California, Schwarzenegger no habría estado ni cerca de dirigir el Gobierno de la quinta economía mundial y sus 31 millones de habitantes. La razón es que Schwarzenegger ha criticado en numerosas ocasiones lo que denomina «producciones fugitivas», aquellas películas y series de televisión estadounidenses que se ruedan en el «Hollywood del Norte», como se conoce en el sector a Toronto, para beneficiarse de los costes inferiores. Sus palabras están respaldadas por hechos. Su última película, la tercera edición de Terminator , fue rodada en Los Ángeles y no en Vancouver, tal y como estaba previsto hasta el último minuto, por su intervención personal. Schwarzenegger ha declarado que esa decisión «ayudó a crear puestos, centenares de nuevos trabajos» y se ha comprometido a seguir haciendo lo mismo en el futuro. Esa promesa tiene aterrorizados a productoras y actores canadienses que dependen en gran medida de la mayor industria cinematográfica del mundo, especialmente en un año como éste en el que se ha rodado un 40 por ciento menos en Ontario a consecuencia de la aparición de la neumonía asiática en la provincia canadiense. Problemas acuciantes La única esperanza para los canadienses es que Schwarzenegger va a estar realmente ocupado con los problemas más acuciantes del Estado como para preocuparse de las «producciones fugitivas». Así se ha expresado la presidenta de la comisión de cine de la provincia de Columbia Británica (la segunda en volumen de producción en el país tras Ontario), Susan Croome. «Sospecho que esto está en el puesto más bajo de la lista de cosas que se tienen que tratar en la economía de California», afirmó Croome. Grupos de presión Pero los grupos de presión del sector en EE.UU. tienen buen acceso al nuevo gobernador y razones de peso que pueden dar al traste con las esperanzas canadienses. El Comité de Acción del Cine y la Televisión -una de las organizaciones de la industria en EE.UU.- afirma que los subsidios que proporcionan los gobiernos canadienses, y que pueden llegar hasta el 44 por ciento de los salarios, han causado graves daños al sector estadounidense. Las ayudas públicas canadienses «han retirado de nuestro territorio tres cuartas partes de las producciones a largo plazo de televisión y una cuarta parte de las producciones de largometrajes», afirma el comité. En términos económicos, esto representa 10.000 millones de dólares al año. De hecho, poco después de que Schwarzenegger materializase su victoria, el congresista Darrell Issa -que contribuyó con 1,6 millones de dólares a la fulgurante carrera política del actor- señaló que California empezará a luchar para evitar que producciones estadounidenses acudan a Canadá. «Creemos que California es mejor para producir películas y vamos a hacer todo lo posible para hacerlo bien porque, al fin y al cabo, la gente no va a Canadá porque sea más agradable sino porque ofrecen un buen producto», afirmó.