Poesías con elevado tono lírico

Concha Pino SANTIAGO

TELEVISIÓN

ÁLVARO BALLESTEROS

REPORTAJE | Teresa Berganza graba los poemas gallegos musicados por García Abril El CD «Canciones Xacobeas» incluye doce textos en gallego de nueve autores desde la Edad Media hasta el siglo XX

20 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Cunqueiro escuchó a Luis Emilio Batallán cantar sus versos No niño novo do vento hai unha pomba dourada, quen puidera namorala... Y le habría gustado escuchar ahora ese mismo poema cantado con la voz lírica más impresionante que podría soñar, la de Teresa Berganza, con notas compuesta por Antón García Abril. Y lo mismo sentiría Celso Emilio si escuchara su poema María Soliña interpretado por la gran mezzosoprano, que grabó estos días en el Auditorio de Galicia de Santiago, en la lengua gallega original y acompañada por la Real Filharmonía de Galicia, un CD con doce canciones con poemas de nueve autores gallegos para los que escribió la música García Abril. La grabación de este disco compacto culmina un proyecto que nació en el Xacobeo93, con el encargo por parte de la Xunta al compositor Antón García Abril (Teruel, 1933) de un ciclo de canciones con textos de poetas gallegos. Las estrenó Teresa Berganza en el Auditorio de Galicia con la entonces Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por el propio García Abril. Dos xacobeos Pero la producción del disco tardó diez largos años en concretarse, o dos xacobeos, un período que el compositor dice que fue «de anhelos y deseos por mi parte y la de Teresa Berganza por grabar este ciclo, que consideramos que tiene fuerza y el encanto de haber elegido unos poemas que son una maravilla, bellísimos». Añade que el disco es para los músicos el equivalente del libro para un escritor, «pero la música, desgraciadamente, requiere más dinero». Todas las épocas García Abril tituló este ciclo Canciones Xacobeas , pero aclara que podía haberse llamado Ciclo homenaje a la poesía gallega , porque se trata de poemas de autores gallegos desde los travadores medievales Pedro Meogo, Sancho I y Mendiño a Celso Emilio Ferreiro, pasando por Francisco Añón Paz, Valle-Inclán, Ramón Cabanillas, Luís Pimentel y Álvaro Cunquiero. El compositor contó con el asesoramiento del catedrático compostelano de Literatura Española Darío Villanueva para elegir a los escritores. Le mandó una colección de poemas y él mismo seleccionó los de cada uno de ellos que le parecieron más musicales. En la extensa y variada obra musical del maestro turolense ocupan un lugar destacado los ciclos de canciones inspirados en poetas españoles como José Hierro, José García Nieto, Salvador Espriu, Ridruejo o Gala, así como muchos clásicos, los de la Generación del 27. Y no es la primera vez que trabaja con autores gallegos, como una canción que escribió «hace ya bastantes años, no menos de veinte», titulada Coita, mariñeiros, para un ciclo promovido por el crítico ourensano Antonio Fernández-Cid, y otras tres sobre textos de Rosalía, además de su ópera Divinas palabras , con el texto de Valle-Inclán, «que tuvo una importancia decisiva en mi repertorio». La poesía atrae a este compositor al igual que la canción, «porque creo en formas musicales como la melodía, y la canción se ciñe bien a mi forma de expresión», como las cantatas, con cinco relevantes en un repertorio en el que también destacan sus conciertos para violín, guitarra, violonccello... Y no descarta el folclore como sustrato de alguna futura obra.