El hijo del actor argentino Héctor Alterio rueda estos días en Madrid la película «Incauto», bajo las órdenes de Miguel Bardem
26 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Su padre es ya un actor consagrado, algo que a su hijo le encantaría conseguir. Estos días, Ernesto Alterio está rodando, a las órdenes de Miguel Bardem, la película Incautos , en la que interpreta a un timador. Su personaje en el filme, curiosamente, se llama también Ernesto. La entrevista tienen lugar en un garaje de la Cuesta de San Vicente, en Madrid, en un lateral de los jardines del Palacio Real. En la escena que acaba de rodar, ha habido una sonora paliza, así que en el momento de hacerle las preguntas tiene una pequeña herida en la frente, todo maquillaje, claro está. -Le pegan mucho en esta película, ¿no? -Me pegan muchísimo. -En «El otro lado de la cama» aprendió usted a cantar, en esta ¿ha tenido que dar clases de artes marciales? -No, no ha sido necesario. -Hábleme de su personaje. -Evoluciona a lo largo de la película, desde que es pequeño hasta la edad que interpreto tener. Empieza con una infancia muy dura, en la que tiene que sobrevivir en un ambiente muy hostil. Pronto se da cuenta de que para sobrevivir lo que mejor le funciona es la mentira, así que enseguida aprende a mentir. -¿En su vida privada suele mentir mucho? -No mucho, bueno sí, con las mujeres sí suelo mentir, para poder ligar con ellas... es broma. -¿Y ha sufrido la mentira o ha sido alguna vez timado? -Alguna que otra vez. Me guío bastante más por la ingenuidad. -¿Me podría decir el nombre de algún gran timador? -Carlos Ménem es el gran timador. Hizo creer a una nación entera que un peso era igual que un dólar. Si hablamos de España, el gobierno de Aznar y toda su guerra es un gran timo. -¿Qué le queda de argentino? -Aunque llegué a España con cuatro años, aún me quedan algunas cosas. Tomo el mate con mi padre, voy al psicoanálisis, me gusta escuchar tangos y tengo un punto melancólico. -¿Cómo ha sido rodar con Federico Luppi y con Victoria Abril? -Federico ama su trabajo, mima todo hasta el último detalle, es un gran profesional. En cuanto a Victoria, domina a la perfección la técnica de la interpretación. -¿Conoce Galicia? -Sí, y me encanta ir allí, llegar y respirar su aire. Por cierto, ¿cómo están las playas? -No del todo limpias, si quiere este verano puede ir a limpiar... -Me encantaría. Quiero que pongas que mando un gran abrazo a los gallegos y que les envío todo mi apoyo.