«Sospechoso desde un punto de vista nacional», «un extremista que ha evolucionado hacia el comunismo» y «hay razones para considerarlo anarquista» son varios de los términos con los que la policía francesa describió, en sus informes, al pintor español Pablo Picasso. Fichado desde su primera visita a París, en 1901, fue vigilado por los servicios de información del Gobierno galo durante 40 años. El dossier 74664, en el que se guardaron estas informaciones y que sirvió al Ministerio de Justicia para rechazar su petición de adquirir la nacionalidad francesa, acaba de ser desvelado por el semanario L'Express . El fichero del Gobierno francés en el que se explica la denegación de la nacionalidad gala a Picasso, «que éste demandó el 3 de abril de 1940», y que alberga todas las informaciones recogidas sobre el pintor malagueño, fue robado por los nazis en 1940, para pasar posteriormente a los archivos de los servicios de inteligencia de la Unión Soviética. Francia consiguió recuperar el dossier en 2000, y se guardó cuidadosamente en el tercer sótano de los archivos de la Prefectura de Policía de París. El informe de la dirección de Informaciones Generales, con fecha del 25 de mayo de 1940, considera a Picasso «un sospechoso desde el punto de vista nacional». Acusado de colgar en su apartamento de la calle La Boétie «grabados con hoces y martillos» y de pretender legar «toda su colección al Gobierno soviético, y no al Gobierno francés», tras su muerte, a Picasso le es denegado el pasaporte francés. «Habiéndose acomodado en una situación, en Francia, que le permite, como pintor llamémosle moderno, ganar millones (depositados, parece, en el extranjero) (...), Picasso ha conservado sus ideas extremistas evolucionando hacia el comunismo», escribieron los informadores policiales. Pero los informes comienzan mucho antes, el 18 de junio de 1901, un mes y medio después de su llegada a París. El comisario de Policía de la tercera brigada redacta un escrito titulado: «En relación con el llamado Picasso Ruiz, Pablo, a quien da alojamiento el anarquista vigilado Manach Pierre». El policía precisa que «sus horas de entrada y salida son muy irregulares».