«El auténtico Cancún» cuenta con detalle las vacaciones de grupo de dieciséis universitarios Los productores recurren al morbo y al sexo como gancho para llenar las salas
21 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Una vez confirmado el éxito de la tele realidad , llega el cine realidad . Nada que ver con aquel Gran marciano que protagonizaron los concursantes de Gran hermano ni con el más reciente documental grabado durante la gira de Operación Triunfo . Esta semana se estrena en Estados Unidos la primera película rodada con protagonistas auténticos en un entorno real. Se llama El auténtico Cancún y las estrellas son dieciséis chicos y chicas universitarios seleccionados en varios cástings realizados por campus de todo EE.UU. La pandilla, todos bien parecidos y muy jóvenes -sus edades oscilan entre 18 y 25 años, aunque la media es de 20- pasan ocho días con todos los gastos pagados en el paraíso mexicano del turismo por excelencia, Cancún. La condición es llevar pegados a sus espaldas a seis equipos de rodaje las veinticuatro horas del día para grabar todo lo que ellos hagan o digan mientras toman el sol, se bañan o se divierten en fiestas salvajes, sus actividades principales. Y eso es todo. El argumento de la película es el resumen de todo lo ocurrido durante esa semana larga de vacaciones de estudiantes, algo que, a juzgar por las imágenes y fotografías difundidas, se resume en sol, playa, música, bebida y sexo. Las aventuras de una pandilla en vacaciones no son un argumento nuevo para el público estadounidense, que ofrece una amplia carta de cine adolescente centrado en este asunto. Pero ésta será la primera vez en que la aventura será real. La película se estrenará este viernes en dos mil cines de todos los Estados Unidos y la incógnita por desvelar ahora es ver si el género funciona en los cines, donde no se cuenta con la cómoda ventaja del mando a distancia y el carácter gratuito, sino que se espera que el público acuda a una sala y realice un desembolso por ver un producto sin guión ni actores conocidos. Sin los límites de la TV Pero, a cambio del precio de la entrada, los autores de El auténtico Cancún prometen al público un morbo que la televisión no permite, como lenguaje no políticamente correcto, desnudos o escenas de sexo. Todo lo cual le ha valido la calificación de «para mayores de 18 años», que, a la vez, reduce su público potencial. Su productor, Jonathan Murray, asegura que «es emocionante ser capaz de romper las cadenas de la televisión y realizar un producto teatral más dramático y sexy» . Algunos críticos que ya han visto la película aseguran que no tiene nada que ver con el género documental, sino que su único interés está en observarlo como algo entretenido y educativo, como «un episodio especial de National Geographic sobre rituales tribales de apareamiento», escribe Greg Dean Schmitz.