13 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
Xil Ríos siempre ha sido un artista popular. Un adjetivo que va más allá del éxito comercial (que, por cierto, el cantante de Moaña ha disfrutado), y expresa la facilidad con que las melodías de este cantante han conectado con el público del país. Esta intuición para conseguir que sus temas sean rápidamente conocidos está motivada, además de por las virtudes vocales de Xil Ríos, por un incansable trabajo de grabación y actuaciones en directo que el músico ha desarrrollado durante más de tres décadas. Las canciones incluidas en el compacto Que non decaia son un ejemplo de ese saber estar artístico que Xil ha demostrado siempre.