Los Sex Pistols fueron la primera banda de punk en el Reino Unido, pero The Clash fue el grupo de punk definitivo y el que dotó al estilo de un bagaje ideológico. Mientras los Pistols eran nihilistas que iban contra todo y contra todos, las composiciones de The Clash eran políticamente comprometidas (generalmente con la ideología de izquierda) y estaban dotadas de un gran idealismo. Todas esas ansias de protestar contra el capitalismo de línea dura (la Thatcher entró en escena durante la carrera del grupo) cristalizaba en las estupendas melodías de la pareja de compositores formada por Joe Strummer y Mick Jones, que deberían estar en el mismo altar que otros dúos de fama como Jagger/Richards o Lennon/McCartney. Para los que desconozcan una parte fundamental de la historia del rock, el doble compacto (cuarenta canciones) The Essential es la oportunidad perfecta para descubrir todo ese talento. Aunque el recopilatorio está centrado en sus dos discos-bandera: The Clash y London Calling , entre esas cuatro decenas de canciones se encuentran obras maestras como White Riot , I'm So Bored With the USA (un tema muy adecuado para los tiempos que corren), Jimmy Jazz o Clampdown . Y no hace falta ser un amante estricto del punk para disfrutarlas: otra de las características de la banda fue que siempre supo introducir en sus discos estilos como el reggae , el dub o el rockabilly . Hasta en lo de mezclar ritmos jamaicanos con el rock fueron pioneros. Como muestra, The Essential incluye la clásica Police & Thieves , una pequeña joya salida de la factoría de reggae del mítico Lee Perry, el productor de los primeros temas de Bob Marley que también fue reclutado ocasionalmente por The Clash para que se pusiera a los mandos de la sala de grabación. Rigor y calidad En suma, este doble álbum es una muestra de que, a veces, los manidos álbumes de grandes éxitos también se pueden realizar con rigor y con unos estupendos niveles de calidad en la grabación. La serie The Essential es un ejemplo de buen gusto, y ha repasado con acierto otras trayectorias insignes del rock, como fue el caso de los dobles compactos dedicados a monstruos como Leonard Cohen, Janis Joplin o Santana. El turno le ha tocado esta vez a un mito llamado The Clash. Difícilmente se podría haber escogido algo mejor.