INTERFERENCIAS
09 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.MÁS DE UN millar de canciones recibió TVE para estar entre las nueve que a partir de hoy y hasta el lunes próximo, la audiencia de Operación Triunfo 2 deberá dejar en una. Esa una será la que represente a España en la pachanga Eurovisión 2003, allá por el 24 de mayo, en Riga, capital de Letonia. Borrado de la memoria aquel gran fiasco anunciado que fue la edición del pasado año, cuando relegaron a Rosa (de España) a un puesto-marrón, dando al traste con una alucinante campaña que poco menos representaba volver al espíritu imperialista europeo de Carlos V-Felipe II, pretenden intentarlo con mejor suerte, y (eso esperamos) sin la fanfarria y el patriot(er)ismo rancio de entonces. Conste que escasean los motivos para el entusiasmo, por más que sus promotores hayan puesto en marcha la maquinaria triunfalista. Como en esto conviene ser franco, al cronista la peripecia de OT2 importó lo que a Bush en estos momentos, un niño iraquí... El ejemplo es muy bestia, pero es lo que hay. Conocemos algunos títulos de los temas que hoy se expondrán al tribunal popular. A priori, un montón de cursilería bañada en sentimentalismo, trufada de referencias a la vida, al amor y a la muerte. Van algunas: Ainhoa cantará Mi razón de vivir , Manuel lo hará con Viviré, moriré (el otro es Santa Lucía , quizá bajo patrocinio de la ONCE...), y Beth, La vida sin ti . Tocan a tres cada uno, pero lo lógico sería que la vasca Ainhoa se llevara el mejor plato. Sobre todo para alimentar el morbo y meter algo de chicha mediática en una Eurovisión que nunca debió resucitar del Jurásico y en un concurso que ya no da más de sí.