Ute Lemper, la diva del cabaré pop, se merendó el Palacio de Congresos con una voz portentosa que puso en hora las entrañas de los 1.700 asistentes a su único concierto en Galicia
31 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los rumores, si los había, se disiparon ayer en el Palacio de Congresos de A Coruña. Ute Lemper no es Marlene Dietrich. Sí es un ángel. Podía ser azul. Porque los ángeles, o son blancos, o son azules. Pero Ute salió en color rojo pasión, con brillantes, y vertiginosos zapatos de aguja: un ángel diabólico o un diablo angelical. El caso es que Ute Lemper, lo escuchamos ayer (Palacio de Congresos de A Coruña, 1.700 butacas, todas, ocupadas) son cuatro instrumentos -piano, guitarra (del Depor, ya saben...), bajo y batería- y un instrumeno de lujo: la voz de Ute, atronadora, cálida, portentosa, nostalgia con mayúsculas. Y su imagen, casi puro David Lynch de Mulholland Driver (¿estuvo o no estuvo Ute Lemper ayer en A Coruña? ¿Era real? ¿Alguien la tocó?, ¿alguien tocó su brazo, el izquierdo?). «Buenos Aires» Más rumores, si los había, se disiparon en tres minutos, el tiempo que Ute tardó en ponernos sobre aviso ( Buenos Aires) de todo lo que se nos venía encima: talento no es, desde luego, lo que hay entre cuatro paredes de una academia-plató de televisión. Talento se debería escribir con u. Al menos desde ayer. Puro golpe de contorsionismo -pocas caras tienen tantas caras- Ute Lemper se deslizó por la senda huérfana de Ne me quitte pas y tomó las riendas de Moon of Alabama como quien da un salto para no meter los pies en un charco. Después regaló dos bises archiaplaudidos con capa negra y sombrero ( Mack the knife ). Luego sus cedés, a 18 euros en la puerta, se agotaron. Ute nos enseñó muchas cosas en apenas hora y media. Me quedo con dos: Cuánto se puede transmitir con el movimiento de un brazo desnudo (el izquierdo, un cisne más que un brazo); y, mucho más: qué importante es saber inglés en los tiempos que corren. Si les sirve de consuelo, a ella también le dio mucha pena no poder meterse con los hombres en español.