El titular de la Sinfónica de Galicia denuncia que el histórico Festival de Ópera peligra y tilda de «disparate» el proyecto de crear un teatro lírico en Santiago
13 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Víctor Pablo ha vuelto a agitar el viejo fantasma de la confrontación entre la Sinfónica de Galicia y la Xunta. El titular de la orquesta gallega ve peligrar la continuidad del histórico Festival de Ópera, «por falta de presupuesto y de un espacio adecuado». Metido en faena, y con la claridad de ideas que le caracterizan, el maestro burgalés pasa revista a la situación de la música en Galicia, critica el proyecto de la Ciudad de la Cultura, esboza las líneas maestras del Festival Mozart a partir de 2004 y, frente a los rumores de una posible marcha, pone condiciones a su renovación. Para continuar al frente de la Sinfónica reclama más dinero y un Palacio de la Ópera para él solo. -El Festival de Ópera de A Coruña, uno de los más antiguos de España, celebra la próxima semana su 50 aniversario. Su continuidad en 2003 no parece garantizada. ¿Por qué? -Habrá gente que diga que el año que viene no va a haber Festival de Ópera, yo no lo digo. Cuando nosotros asumimos la organización del festival se hizo un convenio con la Xunta, para que lo financiase. Nosotros queríamos que fuese por cuatro años, pero finalmente se quedó sólo en dos. El convenio llega a su fin y lo que digo es que la Xunta no lo quiere renovar. -No ha contestado. ¿Habrá o no habrá festival en 2003? -No lo sé. Ahora bien, sin presupuesto y sin la disponibilidad absoluta del Palacio de la Ópera, ahora limitada por la celebración de congresos, es imposible hacer un festival de calidad. Se puede hacer ópera de forma voluntariosa, como hacían los Amigos de la Ópera en A Coruña, pero eso no es profesional. Yo no puedo renunciar a la calidad para ofrecer cantidad. Lo siento, no puedo hacer trabajo de aficionado. Yo no dirijo ópera sin dinero y sin un teatro. -Parecía que las relaciones entre la Xunta y la Sinfónica de Galicia se habían suavizado. ¿El dinero vuelve a ser el problema? -La Xunta no ayuda económicamente a la Sinfónica de Galicia, no participa en el consorcio de promoción de la música. Nos ignora. -Sin embargo la Ciudad de la Cultura contará, como proyecto estrella, con un gran teatro de ópera. ¿Qué le parece? - Eso no es más un proyecto que ni siquiera está construido. Cuando lo terminen, hablamos. Hoy por hoy, no existe. Santiago tiene un auditorio y un palacio de congresos. Que ahora, además, una ciudad sin ninguna tradición operística vaya a disponer de un gran teatro lírico, me parece un disparate. -¿Hay espacio para dos orquestas como la Sinfónica de Galicia y la Real Filharmonía? -Sí, y para tres. En Alemania hay 60 ciudades donde se hace ópera cada día. En España, tendría que haber una orquesta por ciudad. Ahora bien, no estamos optimizando las posibilidades de las orquestas gallegas. Lo razonable sería que la Sinfónica de Galicia actuase cada semana en Santiago, en Vigo y aquí; y lo mismo con la Real Filharmonía, que es lo que ocurre en Alemania, Finlandia o Suecia. -La programación del 50 Festival de Ópera ha recibido muchas críticas. Hay quienes dicen que Falla y Barbieri no eran lo más adecuado para las bodas de oro. ¿Usted qué cree? -Con los actuales medios, sin tiempo ni espacio adecuado, no podíamos hacer más. Sin embargo, avergonzarse de la música española me parece terrible. Las obras elegidas de Falla ( La vida breve ) y Barbieri ( El barberillo de Lavapiés ) son obras maestras.