El triste ocaso de Michael Jackson

Carlos Otero

TELEVISIÓN

El cantante, que hoy cumple 44 años, llama a su tercer hijo «Número 3» Los últimos lanzamientos del artista han fracasado estrepitosamente

28 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Michael Jackson ha dejado su trono como Rey del Pop para convertirse en una doncella de palacio. Jackson, que hoy cumple 44 años, parece haber perdido la poca cordura que le quedaba y llama a su tercer hijo «Número 3», al estilo de las azafatas del Telecupón. El que fue uno de los grandes iconos de la música es ahora un esperpento con el rostro de una caricatura de Diana Ross. El inicio del declive de Jacko, nombre por el que es conocido entre sus fans, se remonta a 1993 cuando un menor acusó al descolorido cantante de abusos sexuales. La noticia conmocionó al mundo, ya que Jackson siempre había vendido una imagen de eterno niño inocente en el que los deseos sexuales no tenían cabida. Los abogados del cantante lograron que la familia del chico retirase la demanda por la nada desdeñable cantidad de 30 millones de euros. A pesar de que Michael salió airoso de tan graves acusaciones, su imagen pública ya estaba dañada. Su equipo de promoción intentó arreglar el desaguisado con un montaje propio de las revistas del corazón más casposas y en verano de 1994 se anunció su boda con Lisa Marie Presley. Como nadie se creyó el bulo marital, Jackson se dedicó a cultivar su imagen más humanitaria y, como si de una versión masculina de Lady Di se tratara, se dedicó a recorrer los hospitales de medio mundo con más maquillaje que una camarera de disco bakala. Su último montaje fue casarse con una enfermera llamada Debbie Rowe con la que engendró dos hijos a través de la inseminación artificial. Sus últimos discos han sido un rotundo fracaso. Especialmente el más reciente, Invencible, que no ha vendido ni dos millones de copias. La excusa: su compañía no le promociona por cuestiones raciales.