Cuando Mano Negra publicó su primer disco, Patchanka , en 1988, fueron muchos los aficionados gallegos a la música que descubrieron en el revoltijo de cachivaches que lucía la portada del álbum una Torre de Hércules. Desde aquellos tiempos en que compartía grupo con su hermano Antoine, y, de forma más explícita en su carrera en solitario, Manu Chao ha incorporado a su música sus raíces gallegas, dentro de esa cosmovisión estilística en la que conviven la electrónica y una ranchera sin estorbarse. De aquella Torre de Hércules a la camiseta del Lalín que lució en su último concierto en Galicia, en las tierras del Deza, hay muchos años de una carrera exitosa que han convertido a Chao en la verdadera estrella del Festival do Norte. El icono de una nueva globalización musical y política concedió a Galicia un protagonismo especial en su espectáculo La feria de las mentiras y no hay más que escuchar su célebre canción Me gustas tú . El propio Chao explicó hace una semana en el festival portugués de Vilar de Mouros que le gustaría tocar en Galicia más de lo que lo hace. Eso sí, su camiseta de fútbol fue un guiño a sus amigos de Lalín, que estarán puntuales hoy en Vilagarcía, al igual que aficionados de toda Galicia. Además de instrumentista, Chao canaliza su pasión musical ejerciendo de pinchadiscos, donde alterna, igual que en el escenario, música mexicana con ritmos electrónicos. De hecho, el techno es el estilo que considera más atractivo del siglo recién estrenado. Versiones y homenajes Del siglo XX, Chao se queda con un buen número de grupos, a quienes homenajea en sus conciertos haciendo versiones de sus temas predilectos. Con ellos sorprende a su público y afianza la base de su propio estilo, el eclecticismo.