Richard Gere vuelve a las pantallas coprotagonizando «Infiel», bajo la dirección del polémico Adrian Lyne Una semana de transición en las salas de cine gallegas, a la espera de que llegue «Spiderman», la archipublicitada producción que se lanzará coincidiendo con el inicio de las vacaciones escolares. Aún así, la oferta de estrenos es considerable. Dos películas francesas («Érase una vez...» y «Confesiones íntimas de una mujer»); una norteamericana basada en otra también francesa («Infiel»), dos españolas («Smoking Room» y «X») y un made in Hollywood que intenta salirse del tópico («La casa de mi vida»). «Infiel» espera atraer a los cines con el atractivo de la dirección de polémico Adrian Lyne y el de ver a Richard Gere como marido engañado.
13 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los grandes éxitos comerciales del director francés Claude Chabrol fue La mujer infiel, que en 1968 protagonizaba su entonces esposa Stephane Audran junto a Michael Bouquet y Maurice Ronet. Sobre ella vuelve ahora el polémico realizador británco Adrian Lyne, autor de exitazos comerciales como Nueve semanas y media, Atracción fatal o Una proposición indecente, que sin embargo, nunca logró el apoyo de la crítica por su tendencia al escándalo gratuito y a los excesos formalistas, consecuencia de su etapa como realizador publicitario. El argumento arranca de la situación de aparente estabilidad emocional en la que se mueve el matrimonio formado por Richard gere y Diane Lane. Lo tienen todo: dinero, posición social, una casa, un perro y un niño. Pero un día ella conoce a un atractivo joven, coleccionista de libros raros, e inicia una relación que no podrá acabar bien, sobre todo cuando el marido sospecha de esa relación. Richard Gere es el cornudo, Diane Lane la adúltera y Olivier Martinez, el amante. Cuenta Lyne que le atraen profundamente temas como la culpa y la sexualidad, y admite Diane Lane que nunca se paseó tanto tiempo desnuda en una película (y en un rodaje) como en Infiel. El rodaje se realizó entre Nueva York y sus alrededores para los exteriores y Los Ángeles para los interiores. El presupuesto fue de cuarenta millones de euros (cincuenta de dólares, de los que Richard Gere se llevó un buen pellizco (o eso cuentan). Una a de las grandes curiosidades de la película es la de que Adrian Lyne dispuso de seis finales, obra de cuatro guionistas: Alvin Sargent y William Broyles Jr. (que figuran en los créditos), junto a Susannah Grant y Stephen Schiff (sin acreditar a pesar de su intervención). Los filmaron todos. Realizaron varios pases de prueba o test-screenings, dos de ellos fueron los seleccionados y finalmente la Fox eligió el que menos gustaba a Adrain Lyne. Obviamente no conviene desvelarlos, pero de lo que nadie duda es que en cuanto se disponga de la edición en DVD, entre sus extras estarán los seis finales.