Steven Spielberg, en el puesto número seis, es el primer rostro conocido en la lista de quienes gobiernan en la meca del cine Como cada año, la revista norteamericana «Premiere» publica su lista de los cien personajes más poderosos de Hollywood, que suele estar encabezada por los ejecutivos de los principales conglomerados del entretenimiento (los estudios son hoy parte de empresas gigantescas con distintos intereses bien repartidos en el campo de la comunicación y el ocio). El primer actor en el ránking, Tom Hanks, aparece en el puesto quince, tras haberse convertido, también, en productor de una rentable serie de televisión. La lista sólo incluye tres apellidos castellanos: Díaz (Cameron), López (Jennifer) y Rodríguez (Robert).
31 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.No son todos los que están. Pero sí están todos los que son capaces de levantar por sí mismos proyectos cinematográficos millonarios: esas películas que luego inundarán las pantallas de los cinco continentes haciendo correr ríos de tinta. Porque estar en «la lista» significa sencillamente, y por encima de cualquier otra cosa (dinero, poder, belleza), que si Julia Roberts, George Clooney o Cameron Díaz, tres de los elegidos, se levantan un día con la idea de que ese guión que acaban de leer, de un escritor aún desconocido, no está mal, y que les gustaría protagonizarlo en el cine, el filme se rodará; casi con toda seguridad. Por eso la «lista del poder», como se la conoce en la industria norteamericana, la encabezan cada año ejecutivos, los auténticos amos de la pomada: nombres que al devorador común de palomitas le pueden sonar a bien poco, pero que son quienes al fin y al cabo deciden mayormente qué se llevará el año próximo en el prêt-a-porter de Hollywood, pasarela planetaria del entretenimiento. Personas casi anónimas como Richard Parsons y Robert Pittman, consejero delegado y vicepresidente, respectivamente, de AOL Time Warner, ocupan el número uno del ránking. Su empresa, líder del sector multimedia, valorada en 60 billones de dólares, controla buena parte del negocio de la comunicación y el ocio a través de revistas, canales de cable (como HBO), Internet y la «joya de la corona»: los estudios Warner Bros. Apodado «el rey del cotarro», a sus 78 años ¿quién habló de prejubilaciones¿, Summer Redstone, consejero delegado de Viacom, la compañía dueña de cadenas destinadas a los jóvenes como MTV, ocupa el segundo lugar; seguido muy cerca por Jean-Marie Messier (3), cabeza del conglomerado Vivendi Universal (propietaria, por ejemplo, de Canal Plus Francia) y del magnate australiano Rupert Murdoch (4), que posee la legendaria Twentieth Century Fox. Porque estar en «la lista» significa sencillamente, y por encima de cualquier otra cosa (dinero, poder, belleza), que si Julia Roberts, George Clooney o Cameron Díaz, tres de los elegidos, se levantan un día con la idea de que ese guión que acaban de leer, de un escritor aún desconocido, no está mal, y que les gustaría protagonizarlo en el cine, el filme se rodará; casi con toda seguridad. Por eso la «lista del poder», como se la conoce en la industria norteamericana, la encabezan cada año ejecutivos, los auténticos amos de la pomada: nombres que al devorador común de palomitas le pueden sonar a bien poco, pero que son quienes al fin y al cabo deciden mayormente qué se llevará el año próximo en el prêt-a-porter de Hollywood, la pasarela planetaria del entretenimiento. Personas casi anónimas como Richard Parsons y Robert Pittman, consejero delegado y vicepresidente, respectivamente, de AOL Time Warner, ocupan el número uno del ránking. Su empresa, líder del sector multimedia, valorada en 60 billones de dólares, controla buena parte del negocio de la comunicación y el ocio a través de revistas, canales de cable (como HBO), Internet y la «joya de la corona»: los estudios Warner Bros. Apodado «el rey del cotarro», a sus 78 años -quién habló de prejubilaciones-, Summer Redstone, consejero delegado de Viacom, la compañía dueña de cadenas destinadas a los jóvenes como MTV, ocupa el segundo lugar; seguido muy cerca por Jean-Marie Messier (3), cabeza del conglomerado Vivendi Universal (propietaria, por ejemplo, de Canal Plus Francia) y del magnate australiano Rupert Murdoch (4), que posee la legendaria Twentieth Century Fox.